Laboratorio londinense logró cultivar folículos que dan lugar a reserva de óvulos

Científicos británicos han conseguido cultivar en laboratorio hasta su maduración los folículos primordiales - manojo de células- a partir de los cuales se constituye la reserva de óvulos de la mujer.

El equipo, dirigido por Evelyn Telfer, de la Universidad de Edimburgo, obtuvo los folículos de los ovarios de seis voluntarias que optaron por dar a luz con una cesárea, según se informa en la revista “Human Reproduction”. Los científicos expusieron luego los folículos a un factor de crecimiento artificial, substancia que induce un proceso de crecimiento similar al que tiene lugar en los ovarios.

Aproximadamente un tercio de los folículos sobrevivió y llegó a la llamada fase “antral” de desarrollo. Una forma de medir la fertilidad de la mujer consiste en contar el número de folículos antrales que tiene al alcanzar esa fase, los folículos se llenan de líquido y contienen óvulos casi maduros para ser fecundados.

Por el momento, los científicos ignoran si los óvulos así madurados son completamente normales y valen por tanto para la fecundación in vitro aunque los estudios llevados a cabo con animales indican que así es.

El equipo de Edimburgo quiere continuar su investigación hasta estar seguro de que los ovocitos resultantes son normales y la técnica puede aplicarse clínicamente, algo que podría llevar todavía diez años. Una ventaja de esa técnica es que permite trabajar con numerosos óvulos: varios cientos en el caso de los científicos escoceses.

El pasado verano, científicos canadienses del McGill Reproductive Centre, de Montreal, anunciaron el nacimiento de la primera criatura a partir de un óvulo humano madurado en el laboratorio. Pero los óvulos que utilizaron, sólo una docena, aunque inmaduros estaban en una fase mucho más avanzada que los folículos primordiales estudiados por sus colegas británicos.

En el caso del experimento de Edimburgo se trataba de cavidades foliculares del ovario, que se cuentan por millones al nacer la mujer pero que van extinguiéndose a lo largo de su vida.

Los folículos son como la “pila” de fertilidad de la mujer, que, una vez que se queda vacía, no admite recarga.

Algunos permanecen inactivos, pero otros maduran y eventualmente liberan sus óvulos ante una eventual fecundación;  la técnica desarrollada por los científicos británicos podría ayudar a conservar la fertilidad de las mujeres que van a someterse a un tratamiento de quimioterapia ya que podrían extraérseles los folículos antes de comenzar el mismo.

Los potentes fármacos que se utilizan en el tratamiento contra el cáncer pueden destruir los folículos en los ovarios y provocar así la esterilidad de la mujer.

Actualmente, las mujeres que se someten a tratamiento contra el cáncer pueden decir que les extirpen un trozo del ovario y lo congelen para su posterior reimplantación, pero este procedimiento conlleva el riesgo de reintroducir células cancerosas en el metabolismo del paciente.

La maduración de los óvulos en el laboratorio permitiría examinarlos para asegurarse de que no hay células cancerosas antes de reimplantarlas. También podría utilizarse esa técnica para ayudar a la mujer a retrasar la maternidad.

 

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