Niños de ciudad peruana nacen con alto nivel de plomo en la sangre

Las operaciones mineras en La Oroya, una de las ciudades más contaminada de Suramérica, son las responsables de los altos niveles de plomo que tienen en la sangre gran parte de los recién nacidos en esa localidad peruana, afirmaron expertos.

El médico investigador del Movimiento por la Salud de La Oroya (Mosao), Hugo Villa, declaró a la agencia oficial Andina que los niños de esa población nacen con valores de plomo por encima de los seis microgramos por decilitro de sangre, a pesar de que esos niveles no deben exceder los cinco microgramos en una persona adulta.

Como consecuencia, el 97 por ciento de los niños sufre deficiencias físicas o mentales relacionadas con la contaminación del aire, entre ellas, malformaciones y ceguera.

Villa consideró que existe “falta de compromiso” de la empresa que opera en la zona para ejecutar los proyectos destinados a paliar los efectos causados por la explotación minera en el medio ambiente y en la salud de las personas.

Si bien la explotación minera en La Oroya comenzó en 1922, la contaminación ha alcanzado niveles más altos desde 1997, cuando entró en operación la empresa estadounidense Doe Run, con una emisión diaria de una tonelada de dióxido de azufre, plomo y arsénico, según el Mosao.

El investigador explicó que pese a que entre los compromisos de la empresa estaba el de reducir las emisiones contaminantes, los proyectos para eliminar los efluvios tóxicos, como la construcción de una planta de ácido sulfúrico que ayudaría a reducir significativamente la concentración de gases, se han postergado.

“Si no hay un compromiso por parte de la empresa, este problema va a continuar y seguirá afectando a las próximas generaciones” , aseguró Villa, tras recordar que La Oroya fue catalogada por dos años consecutivos por el Instituto Blacksmith de Estados Unidos como una de las diez ciudades más contaminadas del planeta.

Villa señaló, además, que las consecuencias de la contaminación también afectan particularmente a los trabajadores mineros y a los adultos mayores.

“Las personas de la tercera edad son afectadas debido a sus bajas defensas y en los trabajadores también se presentan problemas neurológicos, parálisis de algunos nervios, presión arterial alta, daño a los riñones. El problema es bastante complejo”, advirtió.

Así mismo, relató que los problemas causados a los cerca de 35 mil pobladores de La Oroya por la contaminación han aumentado en los últimos años, al tiempo que se ha incrementado la producción minera en la localidad, situada 185 kilómetros al este de Lima.

El 5 de junio pasado, Día del Medio Ambiente, diversas organizaciones internacionales lanzaron la campaña Salvemos La Oroya para informar sobre la situación de esta población, mediante afiches, octavillas y una página web que alberga tres cortometrajes que retratan el problema desde distintas ópticas.

El accionista mayoritario de Renco Group, propietario de la compañía Doe Run, Ira Renenrt, ha sido calificado por la Agencia Estadounidense de Protección Ambiental como “el contaminador más grande de la nación”.