ONU dice que control a drogas no debe impedir acceso a fármacos para sida

La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) y otras 400 agencias no gubernamentales pidieron a la ONU asegurar que el control de las drogas ilícitas no impide el acceso a los servicios para tratamiento del sida.

“La ONU ha establecido que el control de las drogas debe realizarse respetando los derechos humanos y las libertades fundamentales”, indicó Rebecca Schleifer, responsable del área de salud de esa organización no gubernamental, mediante un comunicado de prensa.

HRW y varias ONG, así como otras formaciones defensoras de la salud pública, han dirigido una carta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con esa petición, dos días antes de que la Oficina contra las Drogas y los Delitos (ONUDD) del organismo internacional difunda su informe anual sobre las drogas.

La ONU celebra el 26 de junio del día internacional contra el abuso y el tráfico ilícito de drogas.

Schleifer agregó que pese a ese compromiso de Naciones Unidas, “los Gobiernos de todo el mundo cometen abusos de los derechos humanos en nombre del control de las drogas. No solo son abusos horribles, sino que también erosionan los esfuerzos para luchar contra el virus VIH y el sida”.
 
En esa misiva se urge también a la organización internacional a “hablar con una sola voz” y a promocionar políticas respetuosas con la protección de los derechos humanos entre los usuarios de drogas como requisito necesario para lograr programas de combate del VIH/sida más efectivos.

Según datos del programa de la ONU contra el sida (ONUSIDA), un tercio de todas las nuevas infecciones de VIH fuera de África se debe al uso de drogas inyectables.

Las ONG recuerdan que los países miembros de la ONU se comprometieron a proporcionar en 2010 acceso universal a los tratamientos para prevenir el sida.

Así mismo, señalaron las contradicciones existentes entre el objetivo de la ONU para dar ese tratamiento universal y respetuoso de los derechos humanos, con las políticas punitivas del control del tráfico ilegal de drogas que llevan a cabo sus países miembros.

“Las políticas duras contra las drogas erosionan los tratamientos, el cuidado y el apoyo para las personas que se drogan y para prevenir el VIH”, dicen las ONG.

Así mismo, consideran que las leyes y las políticas existentes en algunos países que no contemplan el uso de la metadona o proporcionar jeringuillas estériles hace que quienes las usan se sometan “innecesariamente al riesgo de contraer el VIH”.
 
Criticaron la actuación de algunos países, en concreto de China, del que señalan que “en los últimos años han celebrado el 26 de junio con ejecuciones públicas de drogadictos”.
 
En ese sentido, recuerdan que en 2002 el Gobierno chino realizó 64 ejecuciones públicas en todo el país y que en 2006, según denunció Amnistía Internacional, fueron 55 los ejecutados por delitos relacionados con las drogas
Otras críticas se dirigen hacia Tailandia y sus campañas antidrogas, y denuncian que la realizada en 2003 por ese país asiático “en su brutal lucha contra las drogas dio como resultado 2.500 ejecuciones extrajudiciales”.
 
“Tailandia reconoce que la tasa de infectados por el VIH entre los usuarios de drogas es inaceptablemente alta y su política oficial es tratar a los drogadictos como pacientes y no como delincuentes, pero en realidad la policía recoge datos sobre ellos en las clínicas”, criticó el director de la ONG tailandesa AIDS Treatment Action Group, Paisan Suwannawong.

De Rusia, las ONG señalan que está haciendo frente “a una explosiva epidemia por el virus VIH, debido sobre todo al uso de drogas inyectables” y que las leyes de ese país prohíben de forma explícita los tratamientos de metadona.

“Negar esa medicación a quienes la necesitan es como sentenciarles al sufrimiento o a la muerte”, consideró Vitaly Djuma, director ejecutivo de la ONG Russian Harm Reduction Network.

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