La risa, una terapia estupendamente fuera de control

<p> Wellington Nogueria, el Doctor Alegría, visitó la Fundación Cardioinfantil para practicar la terapia de la risa a médicos y pacientes. Por dos horas todos comprendieron que la felicidad es la mejor cura para el alma y el cuerpo.</p>

Con un humor muy sencillo, Nogueira transmite alegría desde 1988 en centros médicos de Brasil, así se ha ido popularizando alrededor del mundo. Sin necesidad de pintarse la cara y ponerse un ping pong rojo en la nariz, el brasilero abre la mente de sus pacientes haciéndolos olvidar por un instante de la enfermedad.

Como en la película de ´Patch Adams´, la risa es una epidemia que no se puede controlar.

"La alegría es el resultado de una comunicación bien hecha", así la denomina Nogueira, cuando una persona se contagia de entusiasmo al oír una palabra alentadora, pues con esta terapia se influye visiblemente en la vida de los pacientes y al mismo tiempo, se recupera el papel social de un artista como el Doctor Alegría.

La misión de Wellington Nogueira es llevar alegría a los niños hospitalizados, a sus padres y a los profesionales de la salud, a través del arte del payaso y las técnicas circenses.

La prioridad, en principio, era combatir la ignorancia de forma activa y para esto se creó un proyecto en el cual Wellington actuaría dos veces por semana en un hospital de San Pablo, Brasil, durante tres meses. Adaptó y acomodó su espectáculo dentro de los márgenes del centro médico, para llegar a todo tipo de público, desde expertos en medicina hasta en pequeños pacientes. De esta forma, el trabajo pudo ser evaluado por el personal, que comprendió que la risa es la terapia más efectiva y con mejor evolución.

El propósito del espectáculo no es ni recreativo ni terapéutico, es una interacción creativa para los niños hospitalizados. En el show, el brasilero ofrece lo mejor de sus habilidades, sólo los pequeños pueden decidir si participar o no dentro de este espectáculo para recobrar energía que les permita seguir luchando por su vida y derrotar la enfermedad.

La presentación de Wellington Nogueira siempre respeta la dignidad del niño, para que a su ritmo se pueda abrir a la interacción del show. "Es más fácil tratar a un niño feliz" concluye el Doctor alegría.