Hallazgo conduciría a píldoras contra el envejecimiento

Un antibiótico desarrollado para impedir el rechazo de trasplantes combatiría enfermedades relacionadas con la edad en los humanos.

El medicamento, llamado rapamicina o sirolimus y que Wyeth vende bajo la marca Rapamune, suprime el sistema inmune pero también combate la inflamación que subyace al cáncer, la enfermedad cardíaca, el Alzheimer y otras dolencias.  

“La rapamicina podría extender la esperanza de vida al posponer la muerte por cáncer, retardar los mecanismos del envejecimiento, o ambas cosas”, indicaron David Harrison y sus colegas del Laboratorio Jackson, en Bar Harbor, Estados Unidos, en su informe publicado en la revista Nature.  

En general, el fármaco extendió la vida de las hembras de ratón adultas en un 14 por ciento y de los machos en un 9 por ciento, dijeron los investigadores.  

“Creemos que ésta es la primera prueba convincente de que el proceso de envejecimiento puede desacelerarse y la esperanza de vida extenderse con una terapia de medicamentos a una edad avanzada”, manifestó Randy Strong, del Centro de Ciencias de la Salud de la University of Texas, quien trabajó en el estudio.  

Eso no quiere decir que la gente pueda empezar a tomar este potente medicamento como una píldora antienvejecimiento, declaró la doctora Lynne Cox, de la University of Oxford.   “Mientras que los ratones de laboratorio estuvieron protegidos de las infecciones, eso simplemente es imposible en la población humana”, dijo Cox en un comunicado.  

Los ratones tienen vidas mucho más cortas que los seres humanos y no envejecen de la misma forma biológicamente, pero este hallazgo podría ayudar a los investigadores a encontrar mejores formas de luchar contra las enfermedades del envejecimiento, o quizás contra el proceso mismo. 

“Lo que hace el estudio es destacar un importante camino molecular que apunta a que podrían diseñarse medicamentos nuevos y más específicos para trabajar en ellos”, afirmó Cox.  

Los investigadores de varios centros estadounidenses dieron cápsulas de rapamicina a ratones diariamente cuando tenían 600 días de edad, equivalentes a 60 años en los seres humanos.  

Todos los ratones vivieron más tiempo, según los investigadores. Algunos vivieron hasta un 55 por ciento más, pero los efectos variaron.   “Nunca pensé que encontraríamos una píldora antienvejecimiento para las personas en mi lapso de vida; sin embargo, la rapamicina muestra un alto grado de promesa para hacer justamente eso”, dijo Arlan Richardson, director del Instituto Barshop, de la University of Texas.  

La rapamicina fue hallada en el suelo de la Isla de Pascua, ubicada en el Océano Pacífico y muy conocida por sus cabezas de piedra tallada gigantes. Su nombre procede del nombre polinesio de la isla, Rapa Nui.   La rapamicina cierra el camino molecular restringiendo la entrada de comida o reduciendo los factores de crecimiento mediante una proteína celular que ayuda a controlar el metabolismo y la respuesta al estrés.  

“Si la rapamicina, o medicamentos como la rapamicina, funcionan como nos imaginamos, la reducción potencial en los costos sanitarios para Estados Unidos y para el mundo será enorme”, dijo Strong.   La rapamicina se usa en los stent, que son diminutos tubos que ayudan a mantener abiertas las arterias previamente obstruidas, y también está siendo investigada como tratamiento para el cáncer y el autismo.