Denuncian IPS 'de garaje' para niños enfermos de cáncer

Los menores son atendidos en este tipo de lugares con mínimas condiciones de calidad.

El Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil (OICI) denunció ayer el funcionamiento de centros médicos de garaje para el tratamiento del cáncer en niños.

“Hay retrasos en las autorizaciones y sabemos con documentos gráficos que los niños no están siendo atendidos de la manera más oportuna ni en las mejores condiciones. Son niños que son tratados en una cocina y ahí reciben una quimioterapia. Eso no tiene ninguna presentación”, dijo John Marulanda, asesor médico de la Liga Colombiana Contra el Cáncer.

A las denuncias se suma que en estos centros no hay médicos ni oncólogos permanentemente y los niños se vuelven víctimas de la tramitomanía: los especialistas los atienden en diversos lugares y hay demora en los diagnósticos y autorizaciones para los tratamientos.

Estas IPS (Instituciones Prestadoras de Salud) o clínicas que no son ideales para la atención de una enfermedad tan delicada siguen en funcionamiento, pues al cumplir con ciertos parámetros mínimos no pueden ser penalizadas ni cerradas. Para Marulanda el problema está en que las guías y protocolos para la certificación del servicio de dichos lugares son generales y, por tanto, poco rigurosos: “Lo que queremos es que haya medidas particulares para los tratamientos de tecnología y en particular para el cáncer infantil”.

El ministro de la Protección Social, Diego Palacio, aseguró que en conjunto con el Instituto Nacional de Cancerología y la Superintendencia de Salud se buscan mecanismos para tratar de centralizar las autorizaciones de los centros que atiendan el cáncer y garantizar que cualquier tratamiento que se haga esté cumpliendo con las condiciones necesarias para el paciente, la familia y el médico.

“Nos toca identificar aquellas instituciones que tienen problemas en la prestación de servicios para ver cómo lo van a mejorar. Hemos planteado la posibilidad de que la habilitación no se sigan delegando a los municipios, sino que la Superintendencia y el Instituto Nacional de Cancerología, con un grupo especializado, sean los que otorguen estas licencias”, explicó Palacio.

La precariedad en la prestación de servicios en algunos centros que cumplen con el mínimo de las normas y la tramitomanía son las causas más evidentes para que de los 2.000 casos nuevos de cáncer infantil que el Instituto Nacional de Cancerología diagnostica cada año, sólo el 40% de niños se curen, cuando en el mundo la probabilidad de sobrevivir a esta enfermedad es del 80%.

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