Así actúa un cerebro cuando juega ajedrez

Un experimento llevado a cabo por científicos japoneses muestra cómo este deporte permite evidenciar la manera en que actúa el cerebro a la hora de trazar una estrategia.

Nature Neuroscience

Para Keiji Tanaka el ajedrez es una especie de deporte simbólico: en él se puede identificar la manera en que los humanos trazan una estrategia. Ese pequeño tablero a cuadros puede ayudar a evidenciar cómo actúa el cerebro a la hora de tomar una decisión trascendental. ¿Qué sucede en su interior cuando alguien decide defenderse? ¿Cuándo decide atacar? ¿Qué pasa adentro de este órgano?

Keiji Tanaka es un neurocientífico japonés de 64 años. La mitad de ellos los ha dedicado al estudio del cerebro. Y aunque para el mundo de la ciencia su nombre no resulte extraño, Tanakata, que lidera un grupo de investigadores en el Instituto RIKEN Brain Science de Japón, ha sido especialmente mencionado esta semana por un estudio que publicó en la prestigiosa revista Nature Neuroscience. En once páginas comprueba la teoría que venía dándole vueltas en su cabeza hace varios años: cómo aquel deporte permite identificar la actividad cerebral en el momento de pensar de manera estratégica.

“Mi objetivo –le dijo al diario El País de España? es averiguar cómo la gente determina su estrategia, especialmente en una situación complicada y que necesita una solución rápida. No se trata de una acción determinada, sino un grupo de acciones, como cuando un jugador de tenis decide subir a la red o cuando un general determina si hay que atacar al enemigo incluso cuando esto multiplica el riesgo para sus tropas”.

En pocas palabras lo que hizo Tanaka fue llevar a cabo un experimento con 17 jugadores de shogi, el equivalente japonés del ajedrez. A todos los metió en una máquina de imágenes médicas al tiempo que veían diferentes jugadas. Tras verla por unos seis segundos, los participantes, que contaban con unos diez años de experiencia, debían decidir si era mejor atacar o defenderse y así planear una estrategia que les permitiera salir victoriosos en el juego.  

Aunque a simple vista parece un experimento simple, con ese ensayo, en el que se utilizaron técnicas de neuroimagen como la resonancia magnética funcional, Tanaka logró identificar por primera vez, dónde está ubicado el centro estratégico del cerebro. 

En términos técnicos esas estrategias se desarrollan en el giro cingulado, una zona alargada que está en la mitad de dos hemisferios y a unos tres centímetros bajo el cráneo. Su parte anterior (que está más cerca de la frente) es la que controla las estrategias defensivas y su parte posterior representa la estrategia ofensiva. 

En otras palabras, ese trabajo muestra que hay un patrón en la actividad cerebral muy característico cuando un ser humano elige adoptar una estrategia que cuando decide dar movimientos concretos. Su utilidad, de acuerdo a los investigadores está en que se abre una nueva ruta para saber con mucha más precisión cuál es el camino que siguen los hombres para tomar decisiones complejas. 

“Hasta ahora conocíamos muchas zonas cerebrales relacionadas con acciones concretas pero nunca se habían estudiado las partes que determinan la estrategia. Mi interpretación de los resultados es que esta capacidad para decidir una estrategia muy rápido se desarrolla gracias al entrenamiento y es muy específica de cada actividad. Algunas personas lo usan para el shogi, otras para dirigir empresas y otras para cocinar, por ejemplo”, explicó Tanaka a la revista Muy Interesante. 

 

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