Aumenta el consumo de drogas entre población escolar

Así lo indica el último Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar en Colombia.

El cerebro es más vulnerable entre más joven es el consumidor. Mientras la nicotina golpea más fuerte el cerebro de un adolescente, hay otras sustancias con las que no es necesario ser adicto para tener alguna secuela de tipo cardiovascular o un paro.

Así lo afirma Miguel Cote Menéndez, director del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Nacional, al tratar el tema de las sustancias legales e ilegales, así como las tradicionales y sintéticas.

Esto es un hecho alarmante, más aún cuando en el último Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar en Colombia se evidencia un aumento en el uso.

De acuerdo con el estudio, el 24,3% de los estudiantes encuestados declaró haber consumido cigarrillo (sustancia lícita) alguna vez en la vida y el 10% todavía lo consume. Además, el 17,4% que fuma se encuentra entre los 16 y 18 años.

Por otra parte, dos de cada tres escolares en Colombia declaran haber consumido una bebida alcohólica. De acuerdo con la investigación, el 40% de los estudiantes de 11 a 18 años declararon haber consumido algún tipo de bebida.

Dentro de las drogas ilegales, la más consumida es la marihuana, que llegó a un 7% de consumo entre la población escolar del país; los más constantes con este alucinógeno son los estudiantes de undécimo grado.

Le sigue la cocaína con un 2,8% y hay prevalencia de otras sustancias como los pegantes o solventes con un 1,8% y el éxtasis con el 0,8%, entre otros.

El peligro que se percibe sobre esta situación tiene mucho que ver con las redes sociales, asegura el profesor Cote Menéndez, quien añade que ahora puede considerarse un sistema de negocio que facilita la llegada de la gente al consumo, debido a su facilidad e inmediatez.

Ojo con las drogas de diseño

De acuerdo con el último reporte mundial de drogas de 2013 de las Naciones Unidas, se muestra una mayor presencia de nuevas sustancias psicoactivas o drogas de diseño, en las que se pueden incluir la marihuana sintética, ketamina y poper.

La primera de estas, señala el profesor Miguel Cote, es mucho más potente que la tradicional y ha presentado cuadros de psicosis.

Desafortunadamente es una tendencia mundial, por ejemplo con el crippy o con versiones más concentradas. La gente las consume mucho porque no hay conocimiento de su riesgo real”.

Las Naciones Unidas reportan que el número de estas drogas psicoactivas reportadas por los Estados miembros del programa contra la droga y el delito se elevó de 166 a finales de 2009 a 251 a mediados de 2012, un aumento de más del 50%.

Por primera vez, muestra el reporte, el número de éstas supera el número total de sustancias bajo el control internacional que es de 234.