Cirugías plásticas en menores de edad aumentan en Colombia

Las ciudades de Colombia dónde más se hacen estas cirugías son Bogotá, Cali, Medellín. Las cirugías que más se realizan son lipoescultura, aumento de senos y de tercera la rinoplastia.

Flickr / Jaime Vallejo

En diálogo con Blu Radio, la presidenta de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y reconstructiva, Luz María Triana, expresó su preocupación por el aumento en el número de cirugías plásticas que se realizan en Colombia a menores de edad. Debido a esto, está de acuerdo con una legislación en esta materia.

Aseguró que el proyecto de ley del senador Mauricio Lizcano que busca prohibir los procedimientos médicos y estéticos en menores de edad es muy completo porque prohíbe la realización de cirugías estéticas y además procedimientos como la inyección de biopolímeros, que no es una cirugía. (Lea: Radicarán proyecto de ley para prohibir cirugías estéticas en menores)

Explicó que cuando un menor de edad se dirige a un centro estético para realizarse una cirugía, el médico debe darle educación al niño y al familiar que lo acompaña - porque todo niño y joven debe tener el permiso de sus padres para poderlo hacer - explicándole por qué no es un candidato para realizarse un procedimiento estético.

En cifras: las tres ciudades de Colombia dónde más se realizan cirugías estéticas son Bogotá, Cali, Medellín. Las cirugías que más se desarrollan son la lipoescultura, el aumento de senos y de tercera la rinoplastia. En 2014 se realizaron alrededor de 420.000 cirugías estéticas.

Efectos en menores de edad luego de una liposucción

Triana dice que se debe tener en cuenta que el cuerpo de un niño no se ha terminado de desarrollar ni física ni mentalmente para someterse a un procedimiento estético, por lo que respecto a lo físico "sufre una etapa en la que el cuerpo, como le quitan grasa, trabaja más acelerado mientras se cuadra, y una niña no tiene su metabolismo estable”.

En su parte psicológica “hay implicaciones graves porque si le damos la solución más fácil estamos creando niños que son más susceptibles a un síndrome que genera que nunca estén contentos con lo que se hagan y nunca se van a sentir que se vean bien”.

Aclara que los menores no piensan en las implicaciones futuras que tiene intervenir su cuerpo, por ejemplo, un implante de seno se debe cambiar cada 10 años y además hacerse un chequeo anual.

“La esencia de nosotros los cirujanos plásticos es mejorar la calidad de vida de los pacientes”, pero esto no implica estar dispuestos a hacer todo tipo de cirugías. “Un niño en vez de estar pensando en una cirugía plástica debe estar pensando en hacer ejercicio”.