Coca Cola: cuestionada por pagar 8 millones de euros para influir en la ciencia de Francia

Una denuncia en el diario Le Monde asegura que la empresa habría pagado a científicos de ese país por patrocinar a expertos que, en la opinión pública, se presentaban como científicos independientes.

En 2015, el New York Times publicó una extensa investigación sobre las tácticas lobbistas de la multinacional Coca-Cola.Pixabay

La firma estadounidense Coca-Cola invirtió ocho millones de euros en Francia para influir en profesionales de la salud y científicos, según una investigación del diario Le Monde.

Según este medio, el objetivo era desviar la atención sobre los efectos de las sodas y otras bebidas azucaradas en la salud.

"Desde 2010, Coca-Cola dedicó más de ocho millones de euros a expertos y diversas organizaciones médicas, deportivas y de eventos", escribió el diario, que asegura que "en Francia y en otras partes, (estas) financiaciones son, en su mayoría, comunicación o puro patrocinio, y no un auténtico trabajo científico".

Según Le Monde, el nuevo hallazgo se deriva de una investigación sobre el lobbying de la multinacional, aparecida en 2015 en el New York Times.

Tras el escándalo, la firma promete transparencia y publica en su página web los nombres de los expertos y la lista de actividades que financia en Estados Unidos.

"En Francia, la insistencia de la ONG Foodwatch obliga a Coca-Cola a publicarlas en abril de 2016". Son estos datos, actualizados desde entonces, que el diario dice haber analizado.

"Dietistas, nutricionistas o médicos deportivos: la mayoría de las 18 personas nombradas son profesionales de la salud", escribe Le Monde.

Las financiaciones de la multinacional, propietaria de Sprite, Fanta o Minute Maid, buscan "hacer olvidar los riesgos vinculados con sus bebidas" azucaradas, poniendo de relieve la falta de actividad física en la cuestión de la obesidad, según el diario.

Contratos dudosos

Pero ese no es el único motivo por el cual la multinacional está cuestionada por estos días.

Un estudio publicado en la revista especializada en salud pública, el Journal of Public Health Policy, revela que la firma impone múltiples cláusulas para poder influir en los trabajos científicos que patrocina.

Los autores del estudio, dirigido por Sarah Steele, una profesora de derecho en la sanidad pública en el Jesus College de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), pudieron analizar, entre otros documentos, cinco contratos concluidos entre Coca-Cola y prestigiosas universidades de Estados Unidos y Canadá. Fueron un total de 87.000 documentos analizados.

La firma, resume Steele, "se reserva el derecho de interrumpir los contratos sin motivo". Además, posterior a esas terminaciones de contratos sin explicación, la firma está en todo el derecho de llevarse los datos recolectados, así como la propiedad intelectual sobre los mismos.

"Es totalmente cierto que los contratos que hemos encontrado permiten que se anulen los desarrollos o hallazgos desfavorables [para coca-Cola] antes de su publicación", dijo la autora principal.

El estudio concluyó además que "las cláusulas y condiciones de estos contratos no son coherentes con las declaraciones hechas por Coca-Cola en su página Internet", en donde la empresa asegura que los científicos retienen el control total sobre su investigación y que la compañía no tiene derecho a impedir la publicación de resultados.