Comienza la era de los superantibióticos

Científicos encuentran un nuevo compuesto que podría ayudar a combatir el creciente número de infecciones resistentes a los fármacos.

La salmonella es catalogada como una de las bacterias más peligrosas. / Wikipedia

Las advertencias de la Organización Mundial para la Salud han sido contundentes: desde hace por lo menos cuatro años los medicamentos están perdiendo efectividad para combatir enfermedades, y si no se aplican medidas urgentes, muchas infecciones comunes no tendrán cura y volverán a matar con toda su furia.

Los medicamentos están dejando de ser eficaces porque las bacterias que causan las infecciones sufrieron cambios y se están volviendo inmunes al tratamiento, y esta situación se ha convertido en un problema de salud pública tan grave que recientes estudios han proyectado que las llamadas “superbacterias” podrían haber causado la muerte de 10 millones de personas anualmente para el año 2050.

Según los expertos, la búsqueda de una solución se ha visto truncada por los pocos avances en las investigaciones, unidos a un desinterés por parte de la industria farmacéutica de encontrar nuevos fármacos.

Pero esta semana, un grupo de investigadores de las universidades Northeastern de Boston (EE.UU.) y de Bonn (Alemania), liderados por Losee Ling, científica de la compañía estadounidense NovoBiotic Pharmaceuticals, publicaron en la revista Nature la descripción de un nuevo compuesto que podría convertirse en el primero de una nueva clase de antibióticos: la teixobactina.

Hasta ahora, la mayoría de los antibióticos eran producidos a través del cultivo en laboratorio de microorganismos que viven en el suelo, pero el equipo de investigadores se aventuró a desarrollar fármacos a partir de bacterias “no cultivadas”, presentes en las especies que habitan ambientes externos, fuente de investigación muy poco explorada.

Según informó el diario El País de España, los científicos, tras analizar 10.000 cepas de bacterias y ver su actividad antimicrobiana (que mata o inhibe el crecimiento de microbios) frente a la bacteria Staphylococcus aureus, responsable de enfermedades como la meningitis, encontraron que la bacteria Eleftheria terrae producía un compuesto, la teixobactina, que mostró sus virtudes antibióticas contra patógenos como el Clostridium difficile, causante de diarreas, o el Bacillus anthracis, que provoca el ántrax.

Según explicaron los científicos a Nature, la teixobactina aniquila las bacterias, inhibiendo la síntesis de su pared celular, es decir, impide su formación adecuada.

“Las propiedades de este compuesto marcan un camino hacia el desarrollo de antibióticos que tienen más probabilidades de evitar el desarrollo de resistencias”, subrayan los científicos en la revista científica.