¿Cómo se relacionan los adolescentes con la pornografía?

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Un nuevo estudio publicado por la ONG “Save The Children” expuso algunos datos de la forma en que adolescentes entre 13 y 17 años se relacionan con la pornografía.

Un informe titulado “(Des)información sexual: pornografía y adolescencia” fue presentado esta semana por la ONG Save The Children. En él se evidencian algunos comportamientos de adolescentes entre 13 y 17 años. Para el estudio fueron entrevistados 1.753 jóvenes españoles. Estos son algunos de los resultados:

1. El 54,1% cree que la pornografía da ideas para sus propias experiencias sexuales y al 54,9% le gustaría poner en práctica lo que ha visto.

2. El 87, 5% de los adolescentes hombres ha visto pornografía alguna vez en su vida. Por su parte, el 38,9% de las mujeres lo ha hecho.

3. El 53% de los niños tuvo contacto con contenido sexual entre los 6 y los 12 años.

4. El 30% de los jóvenes afirma que la pornografía es su principal fuente de aprendizaje. Según el documento, este último dato es alarmante pues el 20,2% de los adolescentes, no son capaces de decir qué tipo de acciones presentes en la pornografía atentan contra la integridad física de una persona durante un acto sexual. El trabajo también advierte que el consumo de pornografía a edades tempranas promueve conductas perjudiciales como la falta de consentimiento y la violencia de género.

El estudio además identifica tres tipos de intercambio de contenido sexual a los que están más expuestos los adolescentes:

1. La recepción, anónima o no, de imágenes sexuales no solicitadas. En los grupos se ha identificado rápidamente esta práctica. Consiste en la recepción de imágenes de penes a través de redes sociales y servicios de intercambio de mensajes sin una invitación y pudiendo no conocer a la persona que realiza el envío. Son las chicas quienes hacen más referencia a la recepción de este tipo de contenido.

2. Sexting. Tal y como evidencian los testimonios recogidos, la población adolescente confirma que comparte fotos propias también en las redes (no sólo en la intimidad) con un contenido sugerente y sexual que replica patrones de la pornografía.

3. El envío de stickers, gifs, memes o enlaces pornográficos. Esta nueva modalidad muestra la rápida capacidad de la pornografía de adaptarse a las tecnologías. Se realiza principalmente a través de la mensajería instantánea, por parte de chicos que comparten activamente estos contenidos, y más a menudo en grupos formados sólo por ellos. De nuevo, vemos que la pornografía es una manera de socialización entre los chicos.

El informe finaliza sugiriendo, para evitar los efectos negativos del consumo de pornografía en adolescentes, que se generen políticas que hagan obligatoria la educación afectivo-sexual en los colegios para que los jóvenes tengan las herramientas necesarias sobre sexualidad, consentimiento y autonomía del cuerpo.

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