Con un pacto las farmacéuticas se comprometen a ser más transparentes

En compañía del ministro de Salud, los representantes de la industria firmaron un documento en el que anuncian medidas para luchar contra la corrupción en el sector. Aunque se comprometieron a cumplir con doce puntos, aún se desconoce las acciones concretas que tomarán.

Alejandro Gaviria, ministro de Salud, mientras firma el pacto.Ministerio de Salud

La relación entre los médicos y la industria farmacéutica no siempre ha sido vista con buenos ojos. Los obsequios, patrocinios, viajes y dádivas que suelen otorgar estas últimas han creado ciertas tensiones en el sector que en ocasiones suelen desembocar en diversos mecanismos de presión. Es una dinámica que, como se lo dijo a este diario hace unos meses a este diario Carolina Gómez, directora de Medicamentos del Minsalud, buena parte de las empresas y de los doctores están intentando resolver y quieren transformar. (Lea "Medicamentos, el alto precio de entrar a la OCDE")

Este 28 de junio se llevó a cabo en el Ministerio de Salud una reunión que, de alguna manera, buscaba dar un paso en esa dirección. En un evento en el que participaron los principales representantes de la industria y Alejandro Gaviria, jefe de esa cartera, se firmó un pacto que busca, entre otras cosas, hacer más transparente esa relación. “Pacto por la transparencia e integridad del sector farmacéutico en Colombia”, fue el nombre con el que bautizaron a un breve documento de cuatro páginas. (Lea: "Los colombianos no saben comprar acetaminofén")

Varios de los puntos del texto indican, justamente, la necesidad de cambiar esa relación. El octavo, por ejemplo, dice: “Nos comprometemos a (…) garantizar que las visitas médicas realizadas por las compañías farmacéuticas a los médicos y profesionales de la salud se realicen bajo estrictos parámetros de transparencia e integridad, y que cumplan con su único objetivo de presentar la oferta de valor derivada del objeto social de las Compañías a sus grupos de interés primarios”.

El séptimo también apunta a un propósito similar: “Fomentar una cultura de transparencia e integridad en la cadena de valor del sector, incluyendo sociedades científicas, Profesionales de la Salud, Organizaciones de Pacientes, IPS, EPS y todo otro órgano pagador, autoridades, entre otros, con el fin de prevenir la ocurrencia de prácticas relacionadas con la corrupción que busquen afectar la compra y prescripción de medicamentos en detrimento del bienestar y la salud de los usuarios finales”.

En total, el documento cuenta con doce puntos concretos que también resaltan el compromiso de actualizar códigos de ética al interior de la asociaciones de farmacéuticas, crear caminos para que se verifiquen y cumplan esas iniciativas de autorregulación y prevenir el soborno transnacional.

Además, se comprometen a “desarrollar una matriz de riesgos de corrupción sectorial gremial y una matriz de riesgos por Compañía que incluya una valoración de estos y evalúe su probabilidad e impacto en los negocios”. Dicha matriz, advierten, será confidencial.

El pacto está firmado por diversos actores: por el ministro de Salud, Alejandro Gaviria; el Secretario de Transparencia, Juan Pablo Charry; el presidente de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollos (Afidro), Gustavo Morales; el presidente de la Asociación de Industrias Farmaceuticas (Asinfar), José Luis Méndez; y la directora de la Cámara Farmacéutica de la Andi, Ana María Vesga. También se adhirieron los representantes de varias farmacéuticas. Entre ellas Novartis, Jassen Cilag, Roche y Sanofi.

“Veo este esfuerzo como autorregulatorio más que regulatorio, para construir legitimidad y confianza”, aseguró Gaviria. “Estamos construyendo legitimidad y por eso, haremos seguimiento a lo aquí suscrito y socializado con la ciudadanía a través de los medios de comunicación. Logramos ponernos de acuerdo y ahora nos comprometemos a cumplir”.

¿Cuáles, específicamente, serán esas nuevas medidas para regular la relación entre las compañías y los compradores y distribuidores de medicamentos? ¿Cómo se hará un juicioso seguimiento a esas iniciativas? ¿Cómo garantizar el cumplimiento de los códigos de ética? ¿Habrá sanciones para las personas o compañías que los incumplan? Estas preguntas aún no están resueltas.