Crece el número de ancianos con sida

Los mayores de 60 años representan el 15% de los nuevos casos de VIH en el mundo, cifra que se ha elevado por su falta de protección. Los casos de adolescentes casi se triplican.

Woody Barron, de 69 años, fue diagnosticado en 1986 con sida, luego de que intercambió agujas con un drogadicto. Los tratamientos lo han mantenido con vida. / Reuters

La organización Médicos Sin Fronteras anunció este lunes que cada día mueren en el mundo 4.000 personas a causa del sida. La mayoría, habitantes de los países en vía de desarrollo.

La cifra revela un panorama desalentador: a pesar de que la lucha contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y el sida ha sido aclamada como uno de los mayores logros de la historia de la humanidad en proyectos de salud pública, el creciente número de muertes y contagios no se detiene.

Aunque el avance de los tratamientos y la atención han logrado que miles de pacientes tengan una expectativa de vida muy similar a la de las personas sanas, los expertos como el infectólogo Ricardo Leal, de la Fundación SIAM —encargada de atender 500 pacientes con VIH en Colombia— insisten en que los contagios siguen multiplicándose porque están fallando las estrategias de promoción y prevención.

Sólo entre 2001 y 2012, la cifra de adolescentes con VIH se incrementó en 40 %. Período en el que se pasó de 1,5 millones de infectados de entre 10 y 19 años a 2,1 millones. En el mismo período el número de muertes adolescentes por VIH casi se triplicó, al pasar de 38.000 en 2001 a 107.000 el año pasado.

En Colombia, el Ministerio de Salud ha indicado que cada día se reportan 18 nuevos casos y entre 1983 y 2011 se notificaron 83.467.

Pero otro asunto preocupante es que en diez años el número de personas mayores de 45 años diagnosticadas con sida en el mundo se triplicó y según la Organización Mundial de la Salud el 15% de los nuevos casos que se diagnostican en el mundo corresponden a ancianos.

Esta situación, sostiene el infectólogo Ricardo Leal, también se repite en Colombia, donde los adultos mayores nunca han sido el blanco de las campañas de prevención y tampoco son conscientes de que las relaciones sexuales deben incluir el uso de condón.

Los adultos mayores no tienen acceso a educación sexual básica, la mayoría no saben ponerse un preservativo, nunca los han comprado en la farmacia y tampoco tienen la confianza para hablar de estos temas con alguien cercano.

Leal, quien además es profesor de la Universidad Nacional, asegura que la llegada del viagra (fármaco para tratar la disfunción eréctil) en 1998 tiene mucho que ver con el incremento de los casos.

La “pastilla azul” permitió que los hombres ancianos reactivaran su vida sexual y motivó a muchos a buscar por fuera de sus casas el placer de tener relaciones sexuales con mujeres más jóvenes y prostitutas, “pero que tengan sexo a los 70 años no significa que no deban ponerse un preservativo”, dice el médico.

En el caso de las mujeres mayores, le explicó el infectólogo Carlos Pérez a la revista femenina chilena Paula, “muchas de ellas no usaron terapia de reemplazo hormonal para tratar las consecuencias de la menopausia, no conocen los lubricantes. Además, tienen sus paredes vaginales más laxas y sangran fácilmente, así que ante el contacto sexual es más probable que se infecten con VIH”, agregó el médico de la Universidad Católica de Chile.

Además, agrega la directora científica de la fundación SIAM, Karen Tapias, los diagnósticos de sida en personas mayores suelen ser más demorados porque incluso algunos médicos creen que no es posible que estas personas tengan sida, así que no les envían las pruebas. Pero muchos se equivocan.

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