Daños visuales, la otra complicación que generó el Zika

Un estudio realizado por científicos del Instituto Nacional de Salud de Colombia, la Sociedad de Oftalmología e institutos de Estados Unidos, sugiere que este virus podría generar problemas en la retina y el nervio óptico de los recién nacidos.

Department of Health and Human Services - EE.UU. / Wikimedia Commons

Hasta el momento se sabía que el Zika, en Colombia, había sido el culpable del aumento del número de niños nacidos con microcefalia. Como lo reveló en julio una investigación publicada en la revista The Pediatric Infectious Disease Journal y realizada por un grupo de expertos de las Secretarías de Salud de Bogotá y Cali, este virus hizo que la prevalencia de microcefalia pasara de un promedio de 4 x 10.000 a 12 x 10.000 en 2016. Es decir, un aumento tres veces mayor que en los últimos cinco años.

Pero además de los mil bebés con microcefalia que probablemente nacieron en el país por culpa de esa epidemia, el Zika también pudo causar estragos en los ojos de los niños. Así, al menos, lo sugiere una investigación publicada en la prestigiosa revista JAMA Opthalmology. De acuerdo con el artículo, el virus transmitido por el mosquito “A. aegypti”, puede generar daños en la retina, la coroide y el nervio óptico de los niños cuyas madres estaban infectadas.

El estudio, que por primera vez describe la presencia de este virus en los ojos y el daño causa en el tejido ocular, estuvo guiado por el Instituto Nacional de Salud (INS) y la Sociedad Colombiana de Oftalmología, en compañía de dos entidades de Estados Unidos: el Instituto de Ojos Bascom Palmer y el Laboratorio de Patología Ocular del Banco de Ojos de los Leones de la Florida.

Según Mercela Mercado, investigadora del INS y coautora del artículo, hasta el momento ningún estudio había descrito las características histopatológicas de esta infección en los ojos. “El objetivo de este trabajo no es otro que aportar al entendimiento de cómo la infección por zika durante el embarazo afecta las estructuras oculares”, asegura en un comunicado publicado por el INS.

Para lograr estos hallazgos, los científicos examinaron cuatro ojos de fetos con el síndrome de zika congénito. Los investigadores del INS se encargaron de confirmar la presencia del virus y los expertos del Instituto de Ojos Bascom Palmer encontró cuáles habían sido los daños específicos en la retina.

La idea, como lo reitera el INS,  es que con los resultados de estas investigaciones se empiecen a adoptar medidas oportunas en estos pacientes afectados por el Zika, que afectó principalmente a las mujeres gestantes que habitaban por encima de los 1.200 metros sobre el nivel del mar.