Dime qué tipo de alcohol tomas y te diré cómo te sientes

De acuerdo con un estudio adelantado por investigadores del Reino Unido, el tipo de bebida alcohólica que se consume influye en la respuesta emocional de quien la bebe.

De acuerdo con los encuestados, los licores más fuertes los hacían sentir más agresivos.Pixabay

En la popular serie de televisión “How I met your mother”, hay un capítulo en el que, para terminar una pelea de dos de los protagonistas, sus amigas –Robin y Lily– deciden llevarlos a tomar “un coctel perfecto”: una combinación de los tragos que, por sus efectos, pueden hacer que dejen a un lado sus rencores y para el final de la noche estén abrazados. Y aunque tan elaborado plan parezca una excusa para sacar carcajadas a la audiencia, un estudio reciente probaría que los guionistas de la serie tenían algo de razón.

Publicada en el diario BMJ Open, la investigación demostró que “los individuos asocian diferentes respuestas emocionales a diferentes tipos de alcohol”. Además, los resultados identificaron variaciones emocionales en grupos demográficos distintos.

Para los investigadores era clave explorar la relación entre el tipo de alcohol que consumen las personas y el tipo de respuesta anímica que suelen experimentar tras esto, pues “el consumo de alcohol está asociado a episodios violentos en muchos países, pero el concepto de que el consumo de determinados tipos de alcohol puede resultar en violencia rara vez se ve reflejado en políticas de salud pública”, se lee en el paper

Con eso en la cabeza, la investigadora principal Kathryn Ashton y sus cuatro colegas del King’s College London decidieron analizar algunos de los resultados de la Global Drug Survey que se llevó a cabo entre noviembre de 2015 y enero de 2016. La encuesta de once preguntas se hizo vía internet en 21 países a poco más de 87.000 jóvenes entre los 18 y los 34 años. 

Los investigadores se enfocaron en aquellas preguntas asociadas al consumo de alcohol, y especialmente a los sentimientos que experimentaron los jóvenes tras ingerirlo. Así se dieron cuenta de que el vino tinto clasificó como la bebida que más sensación de relajamiento –e incluso cansancio– causó en quienes respondieron la encuesta. Por su parte, 50% de quienes consumieron cerveza en el año previo reportaron haber tenido esta sensación.

Mientras que la mitad de los consumidores de tragos como el brandy, el whisky, el ron, la ginebra o el vodka dijeron que tras su consumo se sintieron “felices y energizados”. El 42% dijo que, además, este tipo de tragos los hacía sentir sexy.

Pero no todo es alegría para quienes prefieren los tragos más fuertes: de acuerdo con los resultados de la encuesta, 29.8% de quienes respondieron reportaron haberse sentido agresivos al beber estos licores. Un alto porcentaje si se compara con el 7% de los bebedores de vino tinto que dijeron haber experimentado este sentimiento.

No hay explicación química que le de sustento científico a estas sensaciones. Por eso, los investigadores creen que están fuertemente relacionadas con la publicidad de los productos, así como con el contexto específico de quienes respondieron. 

Por ejemplo, quienes tenían un nivel educativo más bajo experimentaron, en general, más emociones que quienes habían terminado la secundaria.

Los hombres, por su lado, reportaron una mayor sensación de agresividad al consumir bebidas fuertes que las mujeres, pero esto podría tener que ver con que la definición tradicional de lo “sexy” (un sentimiento reportado por ambos sexos al beber estos tragos), en lo masculino va muy de la mano de la agresividad. 

 

 

Pero algo que fue evidente sin importar país, sexo, ni condición social, fue que quienes más tomaban alcohol reportaron sentir emociones mucho más intensas que quienes dijeron beber ocasionalmente. El primer grupo, según el estudio, “tiene una probabilidad de ejercer agresiones significativamente más alta que quienes consumen poco alcohol”.

Por eso, más allá de ayudar a la gente a decidir qué tomar en una primera cita para sentirse deseados, o para contentar a un par de amigos peleados, los investigadores quieren que estos resultados “puedan ser usados por los organismos de salud pública para entender mejor el comportamiento asociado al consumo de alcohol y para diseñar estrategias informativas e intervenciones que promuevan cambios en el consumo, particularmente entre los más bebedores”.