Un total de 815 millones de personas

El 11 % de la población mundial sufrió de hambre en 2016

Las Naciones Unidas vuelven a prender a alarmas sobre la hambruna y la malnutrición a nivel global. El cambio climático y los conflictos violentos serían los causantes de la falta de comida.

Apenas en Latinoamérica y en el Caribe, 42 millones de personas padecen de hambre.Pixabay.

La alerta de hambre mundial estuvo en silencio por una década, al igual que el índice de malnutrición. Ambos cada vez más bajos, hasta ahora, que las Naciones Unidas actualizan su informe anual sobre seguridad alimentaria y nutrición. Un total de 815 millones de personas padecieron hambre en el mundo durante 2016, es decir, el 11 % de la población. (Lea: El hambre y la desigualdad en Colombia) 

Las razones son los conflictos violentos reportados y los efectos del cambio climático. Esto habría afectado a 38 millones de personas más que en el año 2015. Con ese aumento, las principales víctimas son los niños menores de cinco años que padecen retrasos en sus crecimientos (155 millones de ellos han sido reportados) y los que son diagnosticados con emaciación. Es decir, pequeños que pesan muy poco para lo que miden, de los que se registra 52 millones.

El informe resalta otras preocupaciones. La anemia y la obesidad son asuntos que han cogido ventaja a nivel global. El aumento de peso, por ejemplo, enreda a cientos de adultos y perjudica el bienestar de 41 millones de niños.

Ese panorama de excesos entorpece el compromiso de los líderes mundiales por acabar con el hambre, reducir las desigualdades y mitigar el cambio climático. Una promesa oficializada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), acordados hace dos años y con un horizonte hasta 2030.

Alcanzar esas metas será dificil teniendo en cuenta que la falta de comida solo en Latinoamérica y en el Caribe impacta a 42 millones de habitantes. En palabras de los dirigentes de la ONU, “no acabaremos con el hambre y todas las formas de malnutrición a menos que abordemos todos los factores que socavan la seguridad alimentaria y la nutrición”, concluyen.