Empleados felices son más productivos

Multinacionales afirman que con las tradicionales estrategias de recursos humanos mejoraron su ambiente laboral, pero estas no les permitirán gestionar el compromiso con las personas. Ahora trabajan por estrechar la relación empleado-compañía.

Bavaria les ofrece a los empleados un pub después de las cinco de la tarde. /Foto: Andrés Torres - El Espectador
 

Han pasado varios años desde que el concepto de bienestar laboral saltó del plano filosófico al escenario empresarial. Se ha hecho real. Actualmente es posible sentirse a gusto con el trabajo y aumentar el rendimiento, mejorar las relaciones personales y estar más cerca de cumplir el proyecto de vida. Las compañías lo saben: los empleados más felices son más productivos. Sin embargo, aunque muchas lo predican, pocas lo ponen en práctica.

Así lo resume Camilo Rico, líder del equipo de consultoría y entrenamiento de Adecco Servicios Colombia S.A.: “El tema de felicidad laboral en la actualidad es una moda que hay que saber aprovechar, porque tiene una correlación entre satisfacción y buenos resultados empresariales. Las organizaciones deben entender que no se trata solo de alcanzar objetivos y tener buenos indicadores financieros, sino que hay que motivar a las personas”.

Rico explica las diferencias entre clima organizacional, satisfacción laboral y motivación. La primera se refiere a la percepción que tienen los empleados de las prácticas y procedimientos de la empresa; la segunda, al grado de correspondencia entre expectativas personales y la realidad, y la tercera es la motivación laboral, que se demuestra en el comportamiento.

Lograr una ecuación entre las tres no resulta tan sencillo. Más aún cuando en el país el 98 % de las empresas son micro, pequeñas y medianas, que no destinan una inversión juiciosa en actividades culturales, deportivas y no les dan prioridad a las metas de los trabajadores ni al desarrollo organizacional. A pesar de esto, algunas multinacionales lo están haciendo desde hace décadas. Empresas como Bavaria, Telefónica, P&G, entre otras, nacieron con el ADN de brindar bienestar.

“Las personas pasan más de la tercera parte de su vida trabajando, ¿cómo no ofrecerles espacios y beneficios que los llenen de satisfacción? En Telefónica creemos firmemente que la felicidad laboral se alcanza cuando los empleados encuentran una identificación entre el proyecto personal y el propósito de la compañía. Para nosotros es fundamental trabajar en pro de su bienestar, incluso, cuando nos toca pensar estrategias personalizadas”, cuenta Juan Carlos Álvarez, director de recursos humanos de Telefónica.

Personalizadas porque en la organización confluyen cuatro generaciones, lo que los ha obligado a cambiar los planes de recursos humanos para que estos programas lleguen a todo el personal. Entre sus acciones se destaca el desarrollo del liderazgo femenino, puesto que la participación de las mujeres ha aumentado en cargos directivos; el interés por propiciar medios de transporte como la bicicleta para ir al trabajo, para el cual hay una infraestructura con bicicleteros y áreas de mantenimiento; la implementación de un sistema digital con actividades culturales y deportivas para que cada persona elija la opción que esté más afín a sus intereses y un campus totalmente conectado para que los empleados puedan trabajar desde cualquier espacio, entre otras.

Pero este es solo un ejemplo de lo que pueden hacer las empresas por sus colaboradores. Mariana Leal, directora de recursos humanos de Michael Page Colombia, afirma que “la felicidad se puede apoyar en un salario emocional que motive a los empleados, como lo es: auxilio de gafas, salud prepagada, clases de inglés, apoyo con estudio, descuentos en cine, teatro, acceso a exposiciones y apoyos en gimnasio, por mencionar algunos”.

Sin embargo, eso depende del tamaño y del momento por el que esté pasando la compañía. En Bavaria, por ejemplo, María Isabel Rubio, directora de gestión de talento, afirma que se preocupan por todo: desde la planeación de metas y gestión del desempeño que se hace cada cuatro o seis semanas, en el que cada líder habla directamente con las personas que tiene a cargo sobre sus aspiraciones, inquietudes y temas personales si así lo quieren; a la implementación del sistema B-Learning, que consiste en ofrecer diferentes alternativas de aprendizaje, hasta el patrocinio de los cursos que hagan en Coursera y en Edex.

“Adicionalmente, el complejo cuenta con una infraestructura que motiva a las personas a querer estar aquí. Tenemos un gimnasio disponible las 24 horas del día, salas de esparcimiento, una de lactancia, un casino con un menú que tiene toda la asesoría de nutricionistas, un pub al que pueden acceder después de las cinco de la tarde y clubes en cada una de las sedes a nivel nacional, que los empleados pueden disfrutar con sus familias”, agrega.

A pesar de que aún falta mucho camino por recorrer en el tema, es de destacar la iniciativa que están tomando empresas como Procter & Gamble, que decidió reinventarse en sus programas de recursos humanos para fortalecer el vínculo entre el personal y la compañía. “Hicimos un análisis bastante exhaustivo más o menos durante año y medio y lo que hemos identificado lo vamos a poner en práctica: para que una persona se sienta feliz en una empresa, tiene que estar a gusto con los beneficios. Que sienta que sus intereses personales y opiniones son tenidos en cuenta y que puede tener flexibilidad laboral para resolver sus asuntos personales”, finaliza Mónica Fernández de Soto, gerente de comunicaciones y asuntos gubernamentales de P&G Colombia.