Los trastornos afectivos son los más comunes

Empresas, a vigilar la salud mental

El Minsalud y el Mintrabajo presentaron un decreto que ofrece a compañías las rutas a seguir para reducir el riesgo psicosocial de sus empleados.

Las empresas deben implementar medidas para detectar y enfrentar riesgos psicosociales. / Pixabay

Ayer, aprovechando la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Salud y Protección Social presentaron un nuevo decreto, con el que se busca avanzar en uno de los pilares de la salud mental de los colombianos: convertir las empresas en el principal punto de monitoreo de riesgos psicosociales.

Hace una década, el Ministerio de Protección Social comenzó a promover la idea de manejar el riesgo psicosocial desde los lugares de trabajo. Más adelante, con la promulgación de la Ley 1616 de Salud Mental en 2013, se estableció oficialmente esa obligación y se creó una batería de evaluaciones psicológicas que debían aplicar las empresas. En 2015, finalmente se reglamentó su uso y comenzó a exigirse progresivamente desde las empresas más grandes a las más pequeñas.

Con el nuevo decreto, el Gobierno busca dar un paso más. Pasar del simple monitoreo y detección de personas en riesgo psicosocial, desde problemas afectivos hasta consumo de sustancias psicoactivas, para llegar a la implementación de estrategias con las que puedan hacer frente al problema dentro de las compañías.

“Las empresas tienen obligación de medir riesgo psicosocial –explicó Nubia Bautista, coordinadora del Grupo Gestión Integrada para Salud Mental, del Minsalud–. Ese riesgo está asociado principalmente a las cargas de trabajo, la relación con los compañeros, distribución de actividades, uso del tiempo, pero también a factores externos como la distancia del trabajo a la casa, las relaciones familiares, entre otras variables”.

Yahira Guzmán, psiquiatra y docente de la Universidad de la Sabana, considera que las nuevas medidas representan un avance, pero sigue viendo un obstáculo: “por tratarse de espacios laborales, muchas personas tienen miedo de ser sinceros”. Guzmán cree que lo ideal es que las empresas concentren sus esfuerzos en reducir los riesgos psicosociales y ofrecer alternativas de apoyo a la depresión, la ansiedad, el consumo de sustancias psicoactivas, entre otras.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud Mental del 2015, en los adultos de 18 a 44 años el 6,7 % tienen cinco o más síntomas de ansiedad; el 4,17 %, siete o más síntomas de depresión; el 1,2 %, síntomas sugestivos de convulsiones o epilepsia, y el 7,1 %, síntomas sugestivos de algún tipo de psicosis.

En cuanto a los adultos mayores de 45 años, el 9,6 % tienen cinco o más síntomas de ansiedad; el 8,9 % presentan siete o más síntomas de depresión; el 1,2 % poseen síntomas sugestivos de convulsiones o epilepsia y un 6,7 % síntomas sugestivos de posible psicosis.

Desde una perspectiva más amplia, la prevalencia de cualquier trastorno mental de los examinados en población adulta a lo largo de la vida es de 9,1 %, para los últimos 12 meses es de 4,0 % y para los últimos 30 días de 1,6 %. De los trastornos mentales estudiados en adultos, los más prevalentes son los afectivos, cuya prevalencia de vida es del 6,7 %.

Nubia Bautista, del Minsalud, recordó que la pretensión de la Ley de Salud Mental trasciende al sistema de salud e involucra diversos sectores, pues el problema está asociado a la calidad de vida, acceso a derechos, desarrollo humano, vínculos laborales y sociales. “Eso no se resuelve en centros hospitalarios. Nuestra salud mental depende también de entornos laborales, de escuelas y universidades, de hogares”, puntualizó.