EPS no asesoran a pacientes con VIH en temas nutricionales

Estos pacientes requieren un régimen alimenticio especial.

Las personas con VIH requieren un régimen alimenticio especial, debido a sus bajas defensas. Parece algo obvio, pero muchos afectados no saben cuáles son los cuidados al respecto, según reveló un estudio de la U.N.

Hay que tener en cuenta que es importante llevar una buena nutrición tan pronto como una persona resulta infectada por el VIH. Una educación nutricional en esta fase temprana brinda la probabilidad de establecer hábitos alimenticios sanos.

A la hora de seleccionar alimentos, la fibra es el principal componente que eligen los portadores de VIH, seguido por las proteínas y luego por los productos bajos en grasa. En la encuesta realizada en el Departamento de Nutrición de la U.N., el 70,3% contestó que selecciona complementos y suplementos alimenticios.

Al mismo tiempo, los encuestados escogieron los cinco alimentos más beneficiosos para su estado de salud: el pescado, la avena, el pollo, la guayaba y el queso. Dentro de los que consideran perjudiciales están la hamburguesa, el perro caliente, la gaseosa, los pasabocas de paquete y la pizza.

El 42,9% comentó que a la hora de escoger los restaurantes se fijan en la higiene y la limpieza del lugar. Con respecto a las ventas ambulantes, el 33% prefiere comprar y consumir estos productos de dos a cinco veces por semana. Las empanadas se encuentran en primer lugar con un 16,3% de preferencia.

En cuanto a prácticas higiénicas, el 54,2% de los pacientes se lava las manos antes de comer y el 56,4% refirió que lavan las frutas y verduras antes de consumirlas en crudo.

El hecho de que el 65% elija la fibra como el componente de mayor importancia a la hora de elegir un alimento “puede estar relacionado con que muchos pacientes presentan complicaciones digestivas, una manifestación secundaria del tratamiento antirretroviral”, explica la profesora Martha Eugenia Ramírez, nutricionista dietista de la U.N. y una de la autoras del estudio.

También se evidenció que un alto grupo de pacientes no contó con un proceso de cuidado nutricional desde su EPS, lo que representa una grave falencia, dada la vulnerabilidad física de estas personas.

En la encuesta participaron 108 hombres (estrato 3 en su mayoría) pues ninguna mujer aceptó diligenciarla.

Este estudio demostró la poca adherencia de algunas instituciones a las guías de manejo y a los protocolos institucionales de atención para esta enfermedad.

Lo anterior guarda relación con el escaso o confuso conocimiento en los temas de nutrición en la infección por VIH, así como en otras actitudes y prácticas frente a esta enfermedad, las cuales no son las más adecuadas y constituyen un factor preocupante para la calidad de vida de los pacientes. 

Temas relacionados