Este jueves es el día mundial de la artritis reumatoide

La celebración del 12 de octubre tiene como objetivo crear conciencia sobre las enfermedades reumáticas y del aparato locomotor.

Foto: EFE/ Iván Franco

 

“Ya no puedo caminar mucho, no puedo alzar cosas pesadas, no puedo trapear. Me duele el hombro derecho y las manos”. Esto es lo que cada día debe soportar Esperanza Delgado Sepúlveda, una mujer de 60 años a quien le fue diagnosticada artritis a los 34.

Como Esperanza, muchas personas en todo el mundo padecen los síntomas que la artritis genera; sin embargo, no todas son diagnosticadas a tiempo, pues desconocen esta enfermedad y otras musculoesqueléticas.

Es por ello, que en 1996 , la organización Arthritis Rheumatism International institucionalizó el 12 de octubre como el día mundial de la Artritis Reumatoide (AR), el cual tiene tres propósitos: brindar mayor conocimiento sobre la artritis en todas sus formas, influir en el establecimiento de políticas que puedan reducir la carga que representa esta enfermedad y las músculoesqueléticas, y asegurarse de que quienes la padecen y sus cuidadores conozcan la extensa red de ayuda que existe disponible para ellos.

La artritis corresponde a un proceso inflamatorio que perjudica predominantemente al tejido sinovial, que es el que recubre internamente las articulaciones. Algunas personas, de manera ocasional, notan dolor en una o varias articulaciones, hinchazón, calor y enrojecimiento. Suele manifestarse, además, por rigidez articular matinal de larga duración, impotencia funcional y, en ocasiones, deformidad por daño estructural de la articulación.

El rango de edades de artritis reumatoide oscila entre los 30 y los 50 años y predomina más en mujeres colombianas, pues la relación es que de cada 4 mujeres que padecen de artritis solo un hombre tiene la enfermedad.

“Mami, la rodilla derecha se le está torciendo, me dijo mi hijo, Jesús Alexander. Sinceramente, no le presté atención a eso. Pero después se me fue torciendo más la rodilla derecha hacia adentro y se me fue desfigurando la izquierda, porque ya venía sufriendo de esa enfermedad”, relató Esperanza.

Cuando Esperanza decidió ir a consultar sobre sus síntomas, la enfermedad estaba bastante avanzada. “Me tomaron exámenes y concluyeron que tenía que realizarme una cirugía”, recordó.

Las personas que padecen los síntomas de la artritis, por lo general, se automedican y no van a consulta médica, pues hay un desconocimiento generalizado de esta enfermedad. Por ello el doctor Paul Méndez, actual presidente de la Asociación Colombiana de Reumatología (ASOREUMA) explicó que “los pacientes primero que todo tienen que ser educados: tienen que comprender en qué consiste su enfermedad, que tienen un papel fundamental en el tratamiento de esta para lograr los mejores resultados, para tener una buena funcionalidad, para trabajar y evitar complicaciones”.

Y añadió que “los pacientes tienen que hacer adherencia a sus esquemas de tratamiento, lo cual no solo se refiere a los medicamentos, sino a la asistencia de sus citas médicas, a sus programas de educación, a sus programas de hábitos de vida saludables”. “Yo me tomo los medicamentos que me alivian el dolor y hago ejercicios que me recomienda el doctor, porque dice que ayudan bastante”, dice Esperanza.

Algunas de las causas asociadas a la artritis son las infecciones virales o bacterianas; la acumulación de cristales de ácido úrico o de calcio en la articulación, como en el caso de gota y pseudogota; o por una alteración del sistema inmunológico y la aparición de autoinmunidad.

“Y los principales factores de riesgo son el tabaquismo las infecciones odontológicos o periodontales, para algunas patologías la exposición al sol, los factores genéticos como antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes en primer grado”, indicó Méndez.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la artritis afecta entre 1 y 1.5 por ciento de la población del planeta. En España, el estudio EPISER, determinó que la prevalencia de las principales afecciones reumáticas en la población española es de 0.5% para la población general, 0.8% para mujeres y 0.2% para hombres. En Latinoamérica, estudios realizados en Argentina, Brasil y México han mostrado prevalencias de 0.2%, 0.46% y 0.3% respectivamente.

En el caso de Colombia “no disponemos de información fidedigna acerca de la prevalencia y la incidencia de la AR, aunque se han hecho esfuerzos aislados para su estimación en población negra de Quibdó (Chocó)”, señala la Asociación Colombiana de Reumatología, en la Guía para el tratamiento de la artritis reumatoide, II edición 2016.

Sin embargo, Méndez, asegura que “hay un interés genuino del Ministerio de Salud en trabajar en patologías que impactan la salud de los colombianos y la artritis reumatoide es una de ellas”.

Según la Guía de Práctica Clínica ​(GPC) para la detección temprana, diagnóstico y tratamiento de la artritis reumatoide, del Ministerio de Salud, “en el país mínimo deben existir aproximadamente 200.000 pacientes con AR incluida la población juvenil de acuerdo al censo de 2005”.

Finalmente, Méndez manifestó que “Asoreuma está completamente comprometida con los pacientes, dándoles todas las herramientas para que puedan ser diagnosticados e intervenidos en forma temprana para disminuir las consecuencias de su enfermedad”.

Por su parte, Esperanza está agradecida con Dios y con Juan Carlos Barrera, el médico que hace tres años le operó ambas rodillas. Ahora tiene dos prótesis que aliviaron en mucho su dolor; no obstante, no ha sido fácil para ella llevar la enfermedad, pues “desde muy niña he sido una persona activa, madrugadora, hacendosa” y, ahora, debe atender a las limitaciones y cuidados que su médico le sugiere.