Europa golpea las drogas naturistas

La directiva 004/24/CE, que desde 2011 impuso a los países europeos nuevos requerimientos a la hora de comercializar medicamentos tradicionales a base de plantas, golpeó fuertemente esa industria.

España cerró 30 productores de medicinas naturistas. / Fotolia
Tras su puesta en marcha en 2011, sólo el 12% de las plantas medicinales registradas en España se adaptó a la nueva normativa. El resto migró al sector de la alimentación, menos estrictamente regulado, o desapareció.
 
En 2010 existían en ese país 315 medicamentos autorizados a base de plantas, que comercializaban 39 compañías. Un año más tarde entraba en vigor la nueva normativa europea, que exige a estas empresas nuevos estándares de seguridad y calidad. Solo 38 productos medicinales obtuvieron la licencia, reduciendo el mercado a siete empresas. En 2010, 108 de los 315 productos registrados (el 34%) se trasladaron al sector alimentario, mientras que el 54% restante salió del mercado.
 
Aunque solo uno de cada tres españoles adquiere plantas medicinales en la farmacia, internet se ha convertido en uno de los proveedores favoritos.
 
En Colombia, el debate se encendió el año pasado por cuenta del anuncio del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) de regular algunos productos de medicina natural.
 
Noticia que rechazó el sector, que genera alrededor de 50.000 empleos directos, advirtiendo que las medidas pondrían en riesgo su estabilidad económica, pues sus ventas podrían reducirse hasta en un 90%.
 
El Invima proponía que los productos naturistas fueran vendidos bajo fórmula médica, que el listado de plantas medicinales se actualizara y se estandarizara la calidad en el cultivo de las plantas en el territorio colombiano, entre otros puntos.
 
Ante la protesta de la industria, en cabeza de la Federación Naturista Colombiana, que aseguró haber sido víctima de medidas desiguales en comparación con la industria farmacéutica de  síntesis química, el Invima accedió replantear la reglamentación.