Farmacia CVS no venderá cigarrillos

La red con más de 7.600 locales en Estados Unidos dejará de vender tabaco a partir del 1 de octubre.

Un viejo y antiguo aliado de las tabacaleras acaba de darle la espalda a sus socios y ha prometido que apartir del 1 de octubre de este año no volverá a vender ni un sólo cigarrillo en los 1.700 locales que hacen parte de su red en Estados Unidos.

“Sencillamente, vender productos de tabaco es incoherente con nuestros objetivos”, dijo en un comunicado el consejero delegado de la cadena de farmacias CVS, Larry Merlo, quien destacó que la compañía se propone ayudar a sus clientes y pacientes a tener “una vida más saludable”.

El anuncio tiene sorprendidos por igual a las tabacaleras como a los que lideran la batalla contra el tabaquismo. Una cosa han sido los avisos en contra del cigarrillo, los consejos de salud, las reglamentaciones para su venta, los espacios libres de humo, pero otra distinta es que los distribuidores comiencen a darle la espalda a las tabacaleras.

Según informó el diario Washington Post, la decisión puede costarle a CVS unos US $2.000 millones cada año. Para los ejecutivos de la compañía es el precio que están dispuestos a pagar a cambio de que los consumidores piensen de ahora en adelante en su marca como un símbolo de salud y bienestar. “Los productos de tabaco no tienen lugar en un ambiente dedicado al cuidado de la salud”, comentó Merlo.

Las cosas podrían complicarse para las tabacaleras en los próximos meses si otra de las grandes cadenas de supermercados, Walgreens, decide dar el mismo paso. Jim Cohn, de Walgreens, dijo que su compañía está evaluando si esa categoría de productos.

Para muchos analistas, más que un acto de responsabilidad social detrás del anuncio de CVS hay razones comerciales poderosas. Por un lado, los cambios que ha impulsado la administración deBarack Obama en el sistema de salud abrieron la puerta a unos 30 millones de norteamericanos a tratamientos y servicios médicos. Esto debería impulsar la compra de productos relacionados con la salud y es un mercado lo suficientemente apetitoso para las farmacias.

Por otro lado, el incremento en el gasto de salud debido al envejecimiento de la población y el incremento de enfermedades crónicas podría convertir el sector salud en el quinto reglón de la economía de Estados Unidos para el 2020. Desde esa perspectiva, renunciar a la venta de cigarrillos es tan sólo un paso en el camino a mayores ganancias económicas.

Uno de los primeros en celebrar la noticia fue el presidente Barack Obama, un exfumador. “Felicito y agradezco a CVS por haber hecho una elección que tendrá un impacto profundamente positivo en la salud de nuestro país”, dijo el presidente, quien añadió que la decisión de cesar la venta de esos productos ayuda en la campaña del Gobierno para reducir las enfermedades y las muertes relacionadas con el tabaquismo.

Fumar es la principal causa de muerte prematura en Estados Unidos, con más de 480.000 muertes cada año. La prevalencia del tabaquismo pasó del 42% en 1965 al 18 % en la actualidad. En la última década ese descenso en el consumo se frenó. “Hacen falta más intervenciones, como reducir la disponibilidad de los cigarrillos”, añadió CVS, que también anunció su intención de poner en marcha en los próximos meses un nuevo programa para dejar de fumar.

“La decisión de CVS es importante y podría tener un efecto dominó en el sector", dijo Jeff Niederdeppe, de la Universidad de Cornell (Nueva York, noreste), especialista en la influencia de la publicidad en la venta de tabaco en los jóvenes, “es un reflejo de una evolución del clima social en Estados Unidos cada vez más hostil al tabaco”.

 

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