Hábitos alimenticios de América Latina se deben transformar radicalmente según la ONU

7 % de los niños menores cinco años y el 20 % de los adultos en 24 países de la región sufren de obesidad. Para combatir esta enfermedad, el director general de la FAO sugiere que los gobiernos creen "sistemas alimentarios realmente sostenibles".

El año pasado la Encuesta Nacional de Nutrición dio la buena noticia de que en Colombia se había reducido la desnutrición crónica en menores de edad.Archivo El Espectador.

"Erradicar el hambre no debe ser nuestra única preocupación". Con esas palabras, José Graziano da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), inauguró la conferencia Regional más concurrida que ha hecho esta agencia internacional en toda su historia. En el evento, que tuvo lugar  en Montego Bay, Jamaica, el funcionario señaló que Latinoamérica y el Caribe deben poner todo su empeño para combatir la obesidad. 

Porque esta enfermedad ataca al 7 % de los niños menores cinco años y el 20 % de los adultos en 24 países de la región. La situación en este lado del mundo es tan preocupante que alrededor de 96 millones de adultos son obesos.

Para atacar este mal, propone la FAO, se deben crear "sistemas alimentarios realmente sostenibles". Es decir que los gobiernos deben procurar una producción, comercio, transporte y un consumo de alimentos realmente nutritivo. "Comer productos locales frescos en lugar de alimentos altamente procesados ​​es fundamental", enfatizó Graziano da Silva. 

De ese esfuerzo depende no solo la cantidad de comidad que ingieren los latinoamericanos y caribeños, sino, la calidad de esos productos. La evidencia está en el aumento del número de personas que sufren de desnutrición: 42,5 millones. Es decir, 2,5 millones más desde la cifra anterior de 40 millones.

Si la región logrará reducir esas cifras, tanto en sobrepeso como en desnutrición, podría avanazar en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible pactados para antes de 2030. En estos se incluye la erradicación del hambre, la mejora de la nutrición y la promoción de la agricultura sostenible.