¿Qué haría si su anestesiólogo, antes de una cirugía, lleva más de 24 horas sin dormir?

Las largas jornadas están generando, además de una sensación constante de agotamiento, una pérdida progresiva de interés por el trabajo en estos profesionales.

Los trabajadores sanitarios están entre los más vulnerables a padecer agotamiento, que en España genera el 60% de las renuncias./ Bloomberg

¿Qué pensaría si le dijeran que los anestesistas— los especialistas en suministrar la dosis necesaria para evitar un dolor o dormir a un paciente en caso de una cirugía— son los que más sufren síndrome de agotamiento y ganas crónicas de dormir?

Pues esto concluyó un estudio realizado por la facultad de medicina de la Universidad de la República de Uruguay y que fue publicado de manera exclusiva por el diario El País.

“Uno de cada cinco residentes de anestesiología (los que serán los anestesistas en los próximos años), sufre un grado alto de burnout, un síndrome que se define como la sensación de agotamiento, decepción y pérdida progresiva de interés por la actividad laboral, algo que se acompaña de actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja. Además, uno de cada 10 descansa dos horas por día y uno de cada dos descansa tres. El 38% presenta un nivel bajo de realización personal y 42% se siente agotado emocionalmente en su tarea”, explicó el rotativo.

Estas actitudes de los futuros anestesiólogos fueron confirmadas por especialistas de la cátedra de Anestesiología y el Departamento de Salud Ocupacional del Hospital de Clínicas en el artículo “Prevalencia y factores asociados al síndrome de burnout en residentes de Anestesiología en Uruguay”, que fue publicado en la última edición de la revista Anales de esa facultad.

La encuesta fue realizada a 58 estudiantes de entre primero y cuarto año de esta carrera. Entre los resultados que arrojó el trabajo está que el 62% de los residentes hacia un turno de 24 horas continuas por semana, 22% le era asignado dos veces por semana y el 13% prestaba guardia más de tres veces en el mismo periodo de tiempo.

Así mismo, siete de cada diez trabajan más de doce horas y en promedio uno de cada dos duerme menos de 24 horas a la semana y en algunos casos uno de cada diez descansa doce horas cada siete días.

“El número de residentes que conformó la muestra fue suficiente para inferir propiedades de la totalidad de la población”, indicaron los autores y agregaron que era “el primer reporte en el medio uruguayo” que analizaba la prevalencia del síndrome de burnout en residentes de anestesiología”, según explicó El País de Uruguay.

En una de las mediciones hechas en el estudio se concluyó que “42% (casi uno de dos) sufría un nivel alto de agotamiento emocional y 40% experimentaba “despersonalización” de su trabajo. Este último concepto refiere a la vivencia de respuestas frías e impersonales y “falta de sentimientos e insensibilidad”. En tercer lugar, 38% presentaba un nivel bajo de “realización personal”.

Uno de los investigadores consultados por el rotativo, Jesús Montero Marín, psicólogo clínico e investigador de la Universidad de Zaragoza (España), aseguró que los trabajadores sanitarios están entre los más vulnerables a padecer este síndrome, que en España es el responsable del 60% de las renuncias.

Lea la historia completa en: http://bit.ly/1CuxIyJ