Investigadores de la Universidad Nacional crean empaques comestibles

La estrategia busca que las frutas estén listas para el consumo y extiendan su vida útil. El invento haría más competitivo este mercado para que puedan ser transportadas vía marítima y reduzcan sus costos.

El proyecto busca que las frutas puedan respirar, pero que al mismo tiempo conserven su vida útil. / Pixabay

Un grupo de investigación de Biopolímeros y Biofuncionales del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional desarrolló un empaque que es un biopolímero, comestible y capaz de formar películas.

En términos coloquiales y como lo explicó el profesor de Biotecnología Gustavo Buitrago, “nuestro proyecto buscaba que estas frutas pudieran respirar, a una tasa tal que se pudiera extender su vida útil”, aseguró

De hecho, uno de los objetivos de Buitrago fue mejorar la vida útil de los alimentos a lo largo de la cadena comercial por eso aseguró que “hasta el momento hemos trabajado con fresas, uchuvas, arándanos y tomates, aunque por supuesto sabemos que tiene potencial sobre muchas otras frutas”, destacó el docente.

La nueva película es, además, un avance en materia nutricional y puede hacer las veces de componente de la dieta alimentaria de las personas. “Al ser soluble en agua, tenemos la posibilidad de formar la película sobre el alimento que queremos proteger”, explicó el docente.

Como explicó el profesor, actualmente una fresa comienza a perder sus principales cualidades a los tres o cuatro días de haber sido cosechada. Así que lo que buscan es alargar ese periodo prescindiendo de condiciones especiales de refrigeración. 

Otra de las finalidades del proyecto consiste en ofrecer una alternativa que, además de proteger la fruta, pueda dar una permeabilidad que permitiera la salida de algunas sustancias, pero que a su vez retuviera otras. Con esto, si la fruta pierde agua comienza a perder sus cualidades. En cambio, con la película, se podría tener un mayor control respecto al nivel de gases asociados a la maduración.

Por ejemplo, para el caso de la fresa la vida útil se extendió hasta 14 días y el de la uchuva, hasta 29. Los nuevos empaques también facilitarán que las frutas puedan ser transportadas por vía marítima, con la consecuente reducción de costos. “Actualmente, a excepción del banano, nuestras frutas deben ser exportadas por vía aérea, y su precio resulta poco competitivo, de tal manera que gracias a estos empaques tendremos un potencial de exportaciones inmenso”, prevé el docente.

Este tipo de recubrimientos incluso podría utilizarse para flores o alimentos procesados. Hoy el grupo de investigación trabaja con pequeños productores de tomate en los municipios de Ubalá, Gachetá y Junín, en la región del Guavio.
 

Temas relacionados