La obesidad considerada como un factor de riesgo al contraer COVID-19

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Los expertos señalan que las personas obesas ya tienen niveles de oxígeno más bajos, están predispuestas a la disfunción pulmonar y tienen una función torácica disminuida debido al peso en el pecho, elementos que pueden agravar el estado del paciente que contraiga coronavirus.

Además de la edad avanzada y las enfermedades que comprometan el sistema inmunológico, la obesidad también podría ser identificada como un factor de riesgo para quienes contraen COVID-19. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, de Estados Unidos, ya incluyen este factor dentro de las listas de pacientes propensos a agravarse al contagiarse de SARS-Cov-2. 

Aunque los estudios sobre el coronavirus se han centrado en el análisis demográfico como la edad, el sexo y la raza, en algunos centros de investigación se está comenzando a rastrear los índices de obesidad en pacientes con COVID-19. El Informe semanal de morbilidad y mortalidad de Estados Unidos, publicado el pasado 17 de abril, evidenció que, de 180 pacientes hospitalizados del 1 al 30 de marzo, la afección subyacente más común para adultos de 18 a 49 años fue la obesidad.

"El Índice de Masa Corporal (IMC) es el talón de Aquiles para los pacientes estadounidenses", señaló a Science News Jennifer Lighter, epidemióloga de la Escuela de Medicina Langone de la Universidad de Nueva York. Quien agregó que este elemento es crucial para entender el número de muertos, especialmente en la población menor de 60 años.

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En los Estados Unidos, el 42 % de los adultos tienen un IMC superior a 30, el umbral para la obesidad, y más del 9 % están clasificados como obesos graves con un IMC superior a 40, según los CDC. “En China se trataba de fumar y de contaminación, e Italia tenía una población mayor más grande, y muchos abuelos vivían con familias extensas. Aquí, el IMC es el problema ", agregó Jennifer Lighter.

El equipo de investigación señaló que cerca de 3.615 estadounidenses dieron positivo para el SARS-CoV-2, en un hospital de la ciudad de Nueva York del 4 de marzo al 4 de abril, de ellas, 1.370, o el 38% eran obesas.

Para los expertos, las personas obesas ya vienen con problemas de respiración, porque llevan más peso en el pecho. Como el COVID-19 es una enfermedad respiratoria, ese elemento pone en desventaja al paciente contagiado.  Las personas obesas “ya tienen niveles de oxígeno más bajos, están predispuestas a la disfunción pulmonar y tienen una función torácica disminuida debido al peso en el pecho. Y muchos tienen apnea del sueño. Entonces ya están en riesgo pulmonar ", señaló a Science News Samuel Klein, gastroenterólogo y director del Centro de Nutrición Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis.

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