La protesta de Greenpeace en Bogotá contra el asbesto

La organización ecologista colgó un cartel de más de 35 metros de largo de un puente de la transitada Avenida El Dorado con un mensaje urgente para los congresistas que tienen en sus manos la salud de toda Colombia.

Veinte activistas de la organización ecologista Greenpeace desplegaron una pancarta con la leyenda “Congresistas: su cobardía la pagamos todos” en el puente peatonal avenida Rojas, exigiendo se sancione la ley “Ana Cecilia Niño”, que pretende liberar al país del Asbesto. Martin Katz / Greenpeace

Esta tarde, veinte activistas de la organización ecologista Greenpeace desplegaron una pancarta con la leyenda “Congresistas: su cobardía la pagamos todos” en el puente peatonal avenida Rojas, aobre la Avenida El Dorado, exigiendo se sancione la ley “Ana Cecilia Niño”, que pretende liberar al país del Asbesto. 

La ley Ana Cecilia Niño toma su nombre de la activista y periodista de 42 años que murió el 10 de enero a causa de un cáncer de pulmón que fue causado por la exposición al asbesto, una sustancia contaminante que se usa principalmente en materiales de construcción como tejas, baldosas, azulejos, productos de papel y algunos cementos. Ana vivió expuesta a este material por 17 años, y a pesar de 30 quimioterapias y 18 radioterapias, eligió suspender el tratamiento y morir tranquila. 

Desde que fue diagnosticada, en 2013, Ana Cecilia comenzó a presionar para la aprobación del proyecto de ley que prohibe el asbesto en Colombia.  “En más de 58 países se ha prohibido su utilización, pero pese a las denuncias y a las muertes, en nuestro Colombia son las mismas empresas las que se autorregulan, no hay vigilancia ni control y no podemos dejar que personas como Néstor Humberto Martínez, fiscal General de la Nación, continúe apoyando esta industria, siendo uno de los más activos defensores del uso de asbesto”, aseguró Daniel Pineda, la pareja de Ana Cecilia, a El Tiempo. 

Según una crónica del periodista Juan Gossaín, desde 1905, los médicos ingleses demostraron que el asbesto, o amianto, produce cáncer en los pulmones. Puntualmente, la causa exposición a este compuesto incrementa probabilidad de sufrir cáncer de pulmón, hígado, laringe, y gastrointestón de tejido cicatricial en el interioinal y lamentablemente, no existen tratamientos efectivos para las enfermedades y tienen una latencia de 20 a 30 años.

El proyecto de ley que busca prohibir el asbesto se ha hundido 7 veces en el Congreso, desde que empezó a impulsarlo la senadora Nadia Blel, del partido Conservador. La última vez fue en octubre de 2016.

El pasado octubre, el Senado aprobó por unanimidad en el primer debate el proyecto de ley “Ana Cecilia Niño”. Sin embargo (y de acuerdo con las denuncias de los ambientalistas) en los últimos meses, organizaciones civiles, entidades médicas y científicas, universidades, y los Ministerios del Interior, Trabajo, Ambiente y Salud se han expresado a favor y promovido la prohibición de esta sustancia que causa 540 casos de cáncer al año, según datos de la Controlaría.

Colombia es el sexto productor de asbesto en el mundo. 256 empresas desarrollan actividades con asbesto donde 7% de los trabajadores (688 de 15.170) están expuestos. Solo en el país, se usan tejas para más de cinco millones de casas, a razón de 350.000 viviendas cada año, principalmente de estratos bajos. 

A casi un mes del inicio de las sesiones parlamentarias, Greenpeace instó a los congresistas a aprobar el proyecto de ley “Ana Cecilia Niño”. Para visibilizar la urgencia del pedido, la organización ambientalista sorprendió esta mañana al colgar un gran cartel de un puente de la Avenida El Dorado con la leyenda “Congresistas, su cobardía la pagamos todos. Colombia sin asbesto”.

De ser aprobada esta ley, Colombia se uniría al grupo países que ya prohibieron su uso, entre los que se encuentran Argentina, Uruguay y Chile, además de algunos miembros de la Unión Europea.