La selección Colombia de deportistas trasplantados

Ocho colombianos compiten en los XXI Juegos Mundiales para Trasplantados. El año pasado en el país 1.059 personas salvaron sus vidas gracias a la donación de órganos.

Editada por Oscar García / Foto cortesía de Colsanitas

Cuando Sonia Vargas se sumerja en las piscinas olímpicas de la villa deportiva de Málaga, España, donde se llevan a cabo los XXI Juegos Mundiales para Trasplantados, la insulina que le permitirá a sus células captar la energía necesaria para cada brazada será liberada en sus arterias por un páncreas que recibió de otro colombiano.

También Alberto Navarro y Germán Penilla, cuando pisen las pistas de atletismo para competir con atletas de otros cinco continentes, lo harán confiados en que los riñones que recibieron de otros donantes se harán cargo de regular el balance químico de su sangre y evitar un colapso.

La delegación colombiana que viajó el pasado viernes a España para competir en este evento deportivo que reúne atletas trasplantados de todo el mundo la completan los ciclistas Roberto Cáceres, William Barragán, e Iván Rojas. Junto a ellos estará Pablo García destacado como el primer triatleta trasplantado de Colombia y también la golfista María Nelcy Galvis. El equipo la dirige la médica Edith Alejandra Martin especializada coordinación de trasplantes. Colsanitas y Coldeportes sumaron esfuerzos para apoyar la participación de estos deportistas.

Los ocho deportistas son la mejor demostración del éxito que ha alcanzado una de las terapias más innovadoras de la historia de la medicina. Trasplantar órganos de humanos a humanos hace tan sólo 100 años era una idea más cercana a la ciencia ficción que a la medicina.

 

 

En Colombia, el primer trasplante que se realizó fue de córnea en 1946 en el Hospital San Juan de Dios. Como lo recordó Juan Gonzalo López-Casas Exdirector del Instituto Nacional de Salud en una reciente reflexión sobre el tema para la revista Biomédica, a ese le siguieron trasplantes de válvulas cardiacas (1959, Clínica Shaio), de riñón (1966, Hospital San Juan de Dios), de hígado (1979, Hospital Universitario San Vicente de Paúl), de corazón (1985, Clínica Santa María), de hueso (1986, Hospital San Ignacio), de páncreas (1988, San Pedro Claver), de pulmón (1997, Clínica Santa María) y de laringe (2002, Universidad de Antioquia/Hospital Universitario San Vicente de Paúl).

En el 2016 se hicieron en Colombia 1.059 trasplantes, 70 % de ellos de riñón, 21 % de hígado y 5,5 % de corazón; el porcentaje restante, 3,5 %, correspondió a trasplantes de pulmón, riñón e hígado, riñón y páncreas, intestino y corazón y riñón.

“Cuando me realizaron el trasplante de riñón, pensé que mis sueños se habían acabado. Pero hoy gracias a Colsanitas y Coldeportes me encuentro con puedo hacer realidad mi sueño de ser deportista de alto rendimiento y participar en unas justas mundiales”, contó Alberto Navarro, capitán de la delegación, antes de partir para España. Cómo él, desde 1999 hasta hoy, se han realizado alrededor de 9.000 trasplantes renales según los informes de la Red Nacional de Donación y Trasplantes del Instituto Nacional de Salud.

En una investigación reciente, los investigadores del Instituto Nacional de Salud Karime Osorio-Arango, Mauricio Beltrán, Yazmín Arias, Franklyn Prieto y Adriana Robayo, revelaron que gracias a la donación y el trasplante de riñones la supervivencia global de estos pacientes en Colombia fue de 97,2 % al año, de 93,2 % a los tres años y de 90,8 % a los cinco años. Un problema a la vista de acuerdo a este trabajo es que “los trasplantes renales y el ingreso de pacientes a la lista de espera deberían haber aumentado, pero en los últimos años se ha evidenciado una disminución”.  A partir del 2010, la tasa pasó de 10,5 a 8,5 en el 2011, hasta llegar a 7,3 en el 2014. “Esta situación se debe principalmente a que ha aumentado la negativa de los familiares frente a la donación, así como a las contraindicaciones médicas y legales de los potenciales donantes”, apuntaron.

Iván Rojas, santandereano, comentó antes de participar en los Juegos Mundiales que competirá por él y su donante: “quiero con esta participación agradecer y rendir homenaje a un ángel donante, a alguien que se fue. Estuve cinco años en diálisis esperando un donante de riñón, hasta que la familia de un ángel donante decidió darme esta segunda oportunidad en la vida”.