“La telemedicina ha sido uno de los bastiones en esta pandemia”

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La Fundación Santa Fe celebra 48 años en medio de una crisis que puso a prueba las capacidades de todo el sistema de salud. Henry Gallardo, su director general, habla sobre las lecciones de un año difícil.

Nadie estaba preparado para una pandemia por un coronavirus. Así que el nuevo enemigo exigió una preparación a contrarreloj. Cuando se anunció el riesgo de una crisis global por el virus SARS-CoV-2, que se expandía desde China, en los pasillos, oficinas y consultorios de la Fundación Santa Fe de Bogotá comenzó una profunda reorganización para convertirse en una de las murallas de contención de la nueva enfermedad en Colombia.

Henry Gallardo, director general del centro médico ubicado en Bogotá, cuenta en esta entrevista cómo se prepararon para enfrentar una situación que alteró nuestras vidas, pero sobre todo la de los médicos y profesionales de la salud que cada mañana, durante los últimos nueve meses, se han levantado para ir a trabajar en medio del riesgo de contagio y el desafío de salvar vidas. El 48° aniversario del hospital quedará como una marca destacada en su propia historia.

Este año la Fundación celebró su aniversario en medio de una situación atípica: una pandemia.

La Fundación Santa Fe celebra tradicionalmente su aniversario con un evento interno, donde reconocemos a cada una de las personas que completan más de cinco años de servicio. En este, el premio de Humanismo y Bioética se otorgará a todo el equipo por su inmensa demostración de vocación de servicio, entrega, compromiso y resultados alcanzados en el marco de una atención superior y humana.

¿A qué atribuye que la Fundación a punto de cumplir medio siglo haya logrado mantenerse como una institución líder en salud en Colombia?

Es fundamentalmente por nuestro equipo de trabajo, al personal de salud que está día a día atendiendo servicios, trabajando con comunidades en diferentes regiones del país y, a la vez, realizando actividades educativas de manera permanente. Este grupo actúa dentro de una cultura sustentada en el alto valor del legado de principios y valores que nos dejaron los fundadores y que promueven el Consejo y la junta directiva de forma permanente. Estos tres elementos siempre han sido complementados por una estrategia pragmática, que busca generar calidad, impactar positivamente el sector salud, educar de la mejor manera para atender los servicios de salud a futuro y con estrategias de salud colectiva que atienden necesidades a nivel poblacional.

¿Qué tan diferente resultó lo que se imaginó de esta pandemia en febrero a lo que terminó ocurriendo?

Esta crisis es una situación nueva, en ese sentido, como todo proceso que emerge es un aprendizaje que debemos asumir con humildad y perspectiva y proactividad. Muchas cosas cambian todos los días, por eso las predicciones iniciales se deben ajustar permanentemente. Por esto ser ambidiestros es fundamental. Por un lado, mantener y asegurar el cuidado de las condiciones usuales de salud como enfermedades infecciosas, cáncer, diabetes, cardiovasculares, entre otras. Y en paralelo atender la nueva condición respiratoria COVID-19, garantizando la máxima seguridad y protección posibles para pacientes y sus familias.

¿Cuál fue el mayor reto de reorganizar un hospital tan grande para enfrentar la pandemia?

La forma en la que hicimos la reorganización de nuestro hospital universitario fue sustentada en una estrategia de seis pilares: cuidar a quienes cuidan, una reorganización logística, expandir nuestra capacidad de servicio hasta multiplicar por seis nuestras unidades de cuidados intensivos, educar y comunicar de forma precisa y veraz, sostenibilidad financiera y trabajo colectivo.

¿Falleció alguno de los profesionales de la salud de la Fundación durante la pandemia?

No ha fallecido ninguna persona de la Fundación Santa Fe de Bogotá a causa de COVID-19.

¿Qué lecciones les dejó esta experiencia?

En lo colectivo, es muy importante mencionar que la pandemia nos invita a ser más solidarios, más cercanos emocionalmente, a escucharnos más, aunque físicamente tengamos el reto de mantenernos distanciados. Nos ha enseñado a prevenir y a poner como prioridad la salud. Nos ha enseñado la importancia de los servicios sociales y el servicio de salud como base para el desarrollo de la productividad y la competitividad. También nos invita a la innovación, a fortalecer lo digital y proactivamente actuar con estrategias de salud poblacional.

¿De qué manera cree que los hospitales y clínicas se van a transformar a raíz de la pandemia?

Muchas clínicas y hospitales han evolucionado y ajustado rápidamente. Los aprendizajes principales tienen que ver con ser aún más flexibles, con actuar más rápido, con transformarse digitalmente, con innovar, con aprender colaborativa y colectivamente. Un tema que es fundamental, hay que seguir evolucionando en las estrategias de humanización de la atención. En esta pandemia este es uno de los aprendizajes que no se debe olvidar.

¿De qué manera abordaron la telemedicina durante estos meses?

La telemedicina ha sido uno de los bastiones en estos meses de trabajo, especialmente para mantener contacto con pacientes que requieren atención de condiciones crónicas, degenerativas y otras similares. Estos pacientes y familias para su seguimiento y acompañamiento pueden ser claramente atendidos con el complemento de la telemedicina, que tiene restricciones para asuntos que requieren la presencialidad de las personas, por ejemplo para exámenes diagnósticos complejos, cirugías, urgencias, etc. La telemedicina complementa y es una gran herramienta, pero es muy importante su adecuado y ético uso.

¿Cree que es hora de hablar de reformas a la salud? ¿En qué sentido?

Nuestro sistema de salud tiene grandes fortalezas, así como aspectos para mejorar, los que hay que poner sobre la mesa, hay que ponerles un plan de trabajo y evolucionar en ellos. Dentro de los temas a priorizar y fortalecer está el necesario mejoramiento de la calidad de la atención, elemento crítico para la equidad. Otro tiene que ser la búsqueda indeclinable de un acceso equitativo y oportuno a los servicios. La altísima transaccionalidad y restricciones que hoy imponen algunos actores afectan el acceso y la calidad. Sin estos dos elementos la legitimidad del sistema de salud se pone en riesgo.

¿Podría darnos su pronóstico de la situación que viene para Bogotá en el próximo mes?

Es muy difícil hacer pronósticos de la pandemia, se comporta de forma asincrónica por ciudades, departamentos y regiones. Pero la lectura para el país es que seguramente vamos a tener una tendencia al aumento en el número de contagios, manteniendo unas ocupaciones hospitalarias variables dependiendo de cada región. Tendremos regiones que van a tener ocupaciones más altas y mayor requerimiento de cuidados intensivos y otras que ya han superado las etapas más fuertes y van a estar con menor presión.

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