Las personas que viven 100 años tienen algo en común y no es una dieta sana

Un estudio reveló que la actitud frente a las dificultades y la capacidad de adaptación son probablemente los secretos detrás de la longevidad.

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¿Ejercicio regular? ¿Alimentación sana? Sí, tal vez contribuyan a evitar enfermedades mortales, sin embargo, no son las principales causantes de una larga vida. Contrario a lo que la mayoría pensaría, la clave para vivir muchos años está en los rasgos psicológicos y la actitud de las personas longevas, según lo reveló un estudio recientemente publicado en la revista International Psychogeriatrics.

La investigación fue llevada a cabo por académicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego y la Universidad de Roma La Sapienza, quienes hicieron un análisis de la salud física y mental de 19 personas entre los 90 y 101 años de edad habitantes de Cllento, una región en el sur de Italia que se caracteriza por la longevidad de sus habitantes. Le puede interesar: La memoria cambia a gran velocidad cuando se tienen hijos

Mediante entrevistas y cuestionarios en los que se tocaron temas sobre migración, creencias y eventos traumáticos, los ancianos evidenciaron que la resiliencia ante los cambios es su atributo en común.

"Estas personas pasaron por depresiones, tuvieron que migrar, perdieron a sus seres queridos", explicó Dilip V. Jeste, director de la investigación, a la BBC. "Para poder seguir adelante, tuvieron que aceptar y recuperarse de aquello que no pudieron cambiar, pero también luchar por lo que sí podían”.

“Una mirada positiva, una fuerte ética de trabajo y vínculos estrechos con la familia, la religión y el campo”, son otras de las cualidades compartidas entre las personas que viven hasta los 100 años, según lo documentó este medio. Frases como "tengo que decirlo. Me siento más joven ahora que cuando era joven", “no sé qué es el estrés” y “siempre pienso lo mejor, siempre hay una solución” fueron recurrentes en los testimonios de los participantes.

Así mismo, la mayoría de los que participaron en el estudio continúan siendo activos en su cotidianidad, trabajando en la tierra o en sus casas. Lea también: El juego no ha terminado

Con la edad, explicó Dilip V. Jeste, "vimos que cuestiones como la felicidad o la satisfacción con la vida aumentaron, mientras los niveles de estrés y depresión se redujeron". Además, agregó que ello "es lo opuesto a lo que uno esperaría con la edad, pero esto demuestra que al envejecer no todo es miseria y desolación".

Aunque anteriormente ya se habían realizado estudios sobre las poblaciones más longevas del mundo, hasta ahora su enfoque estaba en atributos físicos y genéticos. Esta es la primera vez que un análisis de su salud mental y sus rasgos de personalidad arroja un posible factor común que favorece el tener una vida larga.