Las señales de una futura infidelidad, según un nuevo estudio

Una investigación que siguió durante tres años a 233 parejas de casados encontró que hay tres predictores de una posible infidelidad en las parejas.

De acuerdo con ele studio, quienes no controlan ese impulso por mirar a personas atractivas tienen una mayor probabilidad de cometer actos infieles. Antonio Guillem/Getty Images/iStockphoto

Tres psicólogos de la Universidad de la Florida se le midieron al reto de analizar qué actitudes o comportamientos podían predecir la probabilidad de que la infidelidad toque las puertas de una relación. Tras varios años de estudio, los investigadores Jim McNulty, Andrea Meltzer, Anastasia Makhanova  y Jon Maner publicaron la respuesta en la revista académica Journal of Personality and Social Psychology.

En su análisis, los científicos sociales siguieron durante tres años y medio a 233 parejas heterosexuales de recién casados, y documentaron detalles íntimos de sus relaciones, incluyendo su satisfacción con el matrimonio, sus niveles de compromiso en el largo plazo, si habían sido infieles y si seguían juntos tras ese periodo de tiempo.

“El césped siempre es más verde al otro lado”

Meltser, Makhanova y Maner evaluaron dos respuestas psicológicas en los recién casados: la primera, llamada “retirada de la atención”, tiene que ver con el impulso de una persona comprometida de literalmente retirar su mirada de una persona muy atractiva que no es su pareja.

Para ello, le mostraron fotografías de personas muy atractivas a los participantes, para ver cómo reaccionaban. Los investigadores descubrieron que quienes eran capaces de rapidamente dejar mirar las fotografías a futuro era menos probable que fueran infieles.  “Las diferencias entre quienes dejaban de mirar y los que no eran notables: aquellos individuos que eran capaces de dejar de mirar unos cuantos cientos de milisegundo eran 50% menos proclives a tener sexo fuera del matrimonio”, dicen los investigadores. Algo así como retirar la mirada del cesped del vecino, para evitar la tentación de comprobar si es más verde.

La segunda respuesta que observaron los investigadores fue la tendencia de los participantes a devaluar la belleza de personas que podrían convertirse en potenciales parejas románticas. “Estos procesos –mirar o no mirar– son espontáneos y no requieren mucho esfuerzo, y pueden haber sido forjados tanto por la biología como por las experiencias de la infancia”, dice Jim McNulty.  

No obstante, el investigador asegura que hay un cuerpo de investigaciones creciente que sugiere que la gente está en capacidad de entrenar sus habilidades para retirar su atención o devaluar en un momento de tentación. Sería como dejar atrás un mal hábito: difícil, pero posible.

Buen sexo dentro del matrimonio… ¿y también fuera?

Los psicólogos evaluaron también otros factores, como la edad de los casados y su satisfacción con la relación. Encontraron que a más jóvenes y menos satisfechos, más probablidad de que se presentara una infidelidad. 

Pero encontraron además un dato que parece ocntraintuitivo: a mejor sexo en el matrimonio, más probabilidades de un romance extramarital. “Este resultado lo que nos sugiere es que quienes se sienten de forma más positiva respecto al sexo pueden buscarlo dentro o fuera de su relación principal”, se lee en el análisis.

Otro predictor de posibles infidelidades fueron la cantidad de relaciones cortas que tuvo cada miembros de la pareja antes del matrimonio. Los hombres que habían tenido un mayor número de relaciones cortas antes del matrimonio eran más propensos a “poner los cachos”. Par alas mujeres, en cambio, sucedía lo opuesto.

Lejos de ser predicciones grabadas en piedra, lo que sugieren los investigadores son pistas sobre las cuales hay que dialogar con la pareja para tener una relación más sana y honesta. 

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