Los 5 municipios de Cauca que abren sus puertas a la marihuana medicinal

El Ministerio de Salud se comprometió a acompañar a 52 productores Corinto, Caloto, Toribío, Jambaló y Miranda (Cauca) que se organizaron en una cooperativa para desarrollar proyectos medicinales con el cannabis.

/ Flickr - Manuel Freiría

En la tarde de este miércoles, el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, se comprometió a acompañar a los productores de marihuana del Cauca que quieren empezar proyectos relacionados con el aprovechamiento medicinal de esta planta. En total son 52 cultivadores que se organizaron en torno a una cooperativa que reúne unas 4 mil familias de Corinto, Caloto, Toribío, Jambaló y Miranda. ¿No nombre? Cooperativa de Productores y Cultivadores de Cannabis Medicinal del Norte del Cauca

La idea es que estos cultivadores, los primeros en Colombia en organizarse bajo las reglas de la nueva legislación que regula el cultivo y producción del cannabis, tengan un centro de investigación que sería financiado con recursos de regalías para la ciencia y la tecnología y en el que participaría la Universidad Nacional.

De acuerdo a Gaviria, ese proyecto piloto llamado “Manejo Integral y Alternativo del Cultivo de Cannabis en 5 municipios del Norte del Cauca”, es la muestra de que se puede “convertir un problema en una oportunidad”.

“Colombia hoy tiene, en el ámbito latinoamericano, una de las normatividades más importantes, que nos ponen a la vanguardia para aprovechar la oportunidad”, aseguró Gaviria.

En esa región, donde históricamente se ha cultivado marihuana y coca, el Ministerio se comprometió a asesorar a estos productores en tres frentes: en una asesoría jurídica para la solicitud de licencias que busquen desarrollos agroindustriales a base de cannabis, en la elaboración de un proyecto para investigar las propiedades medicinales de la planta, y en el desarrollo de un programa productivo de semillas. 

Sin embargo, los cultivadores hicieron un llamado al Gobierno para que no se le dé prioridad a la entrada de semillas extranjeras y, por el contrario, se protejan las autóctonas.

"Es importante que se respete nuestra  ancestralidad. Ya es famosa la calidad de nuestra canabis, por lo que exigimos que no nos invadan las compañías extranjeras farmacéuticas con semillas producidas bajo estándares no tradicionales”, dijo a W Radio uno de los productores.