La meditación cuida al corazón

Según un estudio médico, la meditación trascendental reduce la incidencia de acontecimientos cardiovasculares.

La meditación trascendental es una técnica que se practica de 15 a 20 minutos dos veces al día.  / Flickr
La meditación trascendental es una técnica que se practica de 15 a 20 minutos dos veces al día. / Flickr

En Colombia, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que las muertes por este tipo de enfermedades son uno de los principales problemas de salud pública en el mundo y aumentarán en 15 a 20 este año. Para el año 2030, calculan que morirán cerca de 23,6 millones de personas por esta causa.

Por esta razón, las autoridades sanitarias y los médicos han insistido en mejorar los hábitos de las personas, para prevenir que estas enfermedades sigan cobrando vidas. Sin embargo, además de los cuidados alimenticios y de la realización de actividad física, un estudio encontró que hay otro tipo de actividad que puede prevenir que este tipo de enfermedades se pronuncie: la meditación.

La meditación trascendental es una técnica que se practica de 15 a 20 minutos dos veces al día, sentado cómodamente y con los ojos cerrados, mientras se repite un mantra (palabra o conjunto de palabras). Se distingue de otras técnicas de meditación por su facilidad, practicidad, naturalidad y eficacia.

Según lo encontrado en la investigación, los pacientes con enfermedad cardiaca coronaria que practicaron una técnica de meditación trascendental, reductora de estrés, presentaron unas tasas de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y muerte casi 50 % más bajas que las de los pacientes control que no practicaron dicha meditación, según los resultados del primer estudio de este tipo, realizado por el Centro de Medicina Natural y Prevención estadounidense.

El ensayo, financiado con 3.800 millones de dólares por los Institutos Nacionales de Salud, y el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, duró nueve años, durante los cuales realizaron un seguimiento a 201 hombres y mujeres afroamericanos con estrechamiento de las arterias cardiacas y de una media de edad de 59 años. Ellos fueron distribuidos al azar entre dos grupos. El primero practicó la técnica reductora del estrés, mediante meditación trascendental. El segundo recibió clases de educación para la salud sobre factores de riesgo típicos, en las que trataron la modificación de la dieta y el ejercicio.

Todos los participantes del estudio continuaron con el protocolo de siempre mediante la medicación establecida y el resto de atenciones sanitarias habituales.

Con los datos en la mano, los investigadores encontraron una reducción de 47 % en la combinación de muerte, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular en los participantes, así como una reducción clínicamente significativa (de 5 mm Hg como promedio) de la presión arterial y del estrés psicológico.

Según Robert Schneider, autor principal y director del Centro de Medicina Natural y Prevención, “las anteriores investigaciones sobre meditación han mostrado reducciones de la presión arterial, el estrés psicológico y otros factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, independientemente de la etnia”. Sin embargo, Schneider es enfático en resaltar que los resultados de este estudio aún no son conclusivos, pues por ahora “este es el primer ensayo clínico controlado que demuestra que la práctica prolongada de la meditación trascendental de reducción del estrés reduce la incidencia de los acontecimientos cardiovasculares”.