Minsalud recomienda suspender aspersión de glifosato para erradicar cultivos ilícitos

Según el Ministerio de Salud, hay indicios de que el glifosato tiene efectos cancerígenos. Presidente Santos podría acoger la recomendación en las próximas horas.

Tras un concepto de la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARS, por sus siglas en inglés) –en el que incluye al glifosato dentro de un listado de herbecidas probablemente cancerígenos para el ser humano– el Ministerio de Salud recomendó suspender la aspersión del químico para erradicar cultivos ilícitos en el país.

Es la primera vez que la IARS realiza dicha inclusión, por lo que la cartera de Salud –aplicando el principio de precaución– recomienda suspender inmediatamente el uso del glifosato.

A través de un documento enviado al Consejo Nacional de Estupefacientes –en el que el Ministerio sustenta su concepto– el jefe de la cartera de Salud, Alejandro Gaviria, asegura que la clasificación es una “advertencia insoslayable”.

“A pesar de la existencia de evidencia científica divergente, la calificación por parte de la IARS representa una advertencia insoslayable de posibles efectos adversos a la salud y por ende configura un escenario en el que, como mínimo, existe incertidumbre científica sobre los efectos nocivos del glifosato, condición suficiente para dar cumplimento al principio de precaución”, señala la misiva.

Según pudo establecer Noticias Caracol, el presidente Juan Manuel Santos en las próximas horas anunciará que acoge la recomendación de suspender las operaciones de aspersión aérea para la erradicación de cultivos ilícitos en el marco del Programa de Erradicación de cultivos ilícitos mediante la aspersión aérea con el herbicida glifosato (PECIG).

De acuerdo con el informe de IARC, el glifosato podría estar relacionado con la aparición de un cáncer conocido como Linfoma de No-Hodgkin. Experimentos en animales también sugieren que el glifosato, uno de los herbicidas más vendidos en el mundo, está relacionado con la probabilidad de generar otros tipos de tumores en piel, riñón y páncreas.

En Colombia, desde el año 2000, el glifosato se convirtió en una de las armas en la guerra contra el narcotráfico y se calcula que han sido fumigadas 1,5 millones de hectáreas de cultivos ilícitos. No poco dinero se invirtió en esta tarea. Entre 2000 y 2010, el Gobierno colombiano desembolsó US$668 millones anuales para combatir la producción de estupefacientes. Algo así como el 1% del PIB nacional.

Ya en 2007, Afganistán había suspendido las aspersiones aéreas con esta sustancia química. Desde entonces, Colombia es el único país en el mundo que la seguía usando.

Probar la relación directa entre este herbicida y enfermedades en humanos ha sido una tarea dispendiosa para los científicos. En Colombia, entre los pocos que intentaron acercarse al problema figuran los investigadores Daniel Mejía y Adriana Camacho, de la Universidad de los Andes, quienes estudiaron la posible relación de fumigaciones y enfermedad en habitantes de zonas afectadas.

Aunque la evidencia no fue apabullante, como lo explicó Mejía hace unas pocas semanas a El Espectador, lograron detectar que la aspersión incrementaba ligeramente (0,2%) la probabilidad de tener alguna patología relacionada con la piel y en 0,0025% la de un aborto. (Lea: Hora de ponerle fin al glifosato)

Monsanto, la empresa comercializadora del producto, ha cuestionado el reporte de IARC. Sus voceros dicen que la relación entre la sustancia y los tumores no ha sido demostrada con claridad.

 

últimas noticias