Movimiento antivacunas y polución entran a la lista de amenazas para la salud de la OMS

La polución, la pobreza estructural, la resistencia a los antibióticos, enfermedades como la diabetes y la obesidad, y otras como el dengue, el ébola y el VIH también hacen parte de la lista de lo que preocupa en materia de salud global para 2019.

OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enumerado las dudas sobre las vacunas, el retraso en la aceptación o el rechazo de las vacunas a pesar de su disponibilidad, como una de las 10 principales amenazas para la salud que enfrenta el mundo en 2019.

La vacunación es una de las formas más rentables de evitar la enfermedad: actualmente previene de 2 a 3 millones de muertes por año y podrían evitarse otras 1,5 millones si se mejorara la cobertura mundial de vacunas.

El sarampión, por ejemplo, ha visto un aumento del 30% en los casos a nivel mundial. Las razones de este aumento son complejas, y no todos estos casos se deben a la vacilación de la vacuna. Sin embargo, algunos países que estaban cerca de eliminar la enfermedad han visto un resurgimiento.

Según un comunicado de la OMS, la complacencia, las molestias en el acceso a las vacunas y la falta de confianza son las razones clave para que los padres eviten vacunar a sus hijos.  

La lista de amenazas, sin embargo, está encabezada por la polución y el cambio climático. De acuerdo con la OMS, nueve de cada diez personas respiran aire contaminado todos los días. Los contaminantes microscópicos en el aire pueden penetrar los sistemas respiratorios y circulatorios, dañando los pulmones, el corazón y el cerebro, matando a 7 millones de personas prematuramente cada año por enfermedades como el cáncer, los accidentes cerebrovasculares, las enfermedades cardíacas y pulmonares. Alrededor del 90% de estas muertes se producen en países de ingresos bajos y medianos, con altos volúmenes de emisiones de la industria, el transporte y la agricultura, así como estufas y combustibles sucios en los hogares.

“La causa principal de la contaminación del aire (la quema de combustibles fósiles) también contribuye de manera importante al cambio climático, que afecta la salud de las personas de diferentes maneras. Entre 2030 y 2050, se espera que el cambio climático cause 250 000 muertes adicionales por año, como consecuencia de la desnutrición, la malaria, la diarrea y el estrés por calor”, escribe la OMS en un comunicado.

En la lista también se incluyen las enfermedades no transmisibles como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardíacas, que son responsables colectivamente de más del 70% de todas las muertes en todo el mundo, es decir, 41 millones de personas. Esto incluye a 15 millones de personas que mueren prematuramente, con edades entre 30 y 69 años.

La OMS también señala el peligro de una posible pandemia de influenza. “Lo único que no sabemos es cuándo nos golpeará y qué tan severa será”, apuntan. El ébola y el dengue también son una preocupación. En 2018, la República Democrática del Congo vio dos brotes distintos de ébola, que se extendieron a ciudades de más de 1 millón de personas. Una de las provincias afectadas también se encuentra en una zona de conflicto activo.

Por otro lado, el dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos que causa síntomas similares a la gripe y puede ser letal y matar hasta el 20% de las personas con dengue grave, ha sido una amenaza creciente durante décadas.

Un gran número de casos ocurren en las estaciones lluviosas de países como Bangladesh y la India. Ahora, la temporada en estos países se está alargando significativamente (en 2018, Bangladesh registró el mayor número de muertes en casi dos décadas) y la enfermedad se está propagando a países menos tropicales y más templados, como Nepal, que tradicionalmente no han visto la enfermedad. Se estima que el 40% del mundo está en riesgo de contraer dengue y hay alrededor de 390 millones de infecciones al año.

La lista también señala que más de 1.6 billones de personas viven en lugares donde las crisis prolongadas (a través de una combinación de desafíos como la sequía, el hambre, los conflictos y el desplazamiento de la población) y los servicios de salud débiles los dejan sin acceso a la atención básica.

Por último la OMS hace una advertencia sobre la resistencia a los antibióticos. “La resistencia a los antimicrobianos (la capacidad de las bacterias, parásitos, virus y hongos para resistir estos medicamentos) amenaza con enviarnos a un momento en que no pudimos tratar fácilmente infecciones como la neumonía, la tuberculosis, la gonorrea y la salmonelosis".

Por ejemplo, la resistencia a los medicamentos antituberculosos es un obstáculo formidable para combatir una enfermedad que causa que alrededor de 10 millones de personas se enfermen y que 1,6 millones mueran cada año. En 2017, alrededor de 600 000 casos de tuberculosis fueron resistentes a la rifampicina, el fármaco de primera línea más eficaz, y el 82% de estas personas tenía tuberculosis multirresistente”.

 

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