"Es muy difícil engancharse a las drogas de adulto"

Este psiquiatra, uno de los mayores expertos en biología de la adicción, resalta la importancia de la prevención en los adolescentes.

El psiquiatra Wilson Compton. / Esmateria.com

Compton repasó el estado de conocimiento actual sobre la biología de la adicción, que permite explicar, por ejemplo, por qué los adolescentes se enganchan más fácilmente que los adultos. También expuso datos que respaldan las medidas sociales preventivas, a pesar de que la adicción tiene un fuerte componente genético: “Es una enfermedad del cerebro asociada con el desarrollo cerebral y depende de la genética, así como del ambiente. El cuidado de los padres puede evitar la adicción en un niño susceptible genéticamente”, dice.

 ¿Ha logrado ya la neurociencia explicar la adicción?
Hemos aprendido mucho sobre los efectos de las drogas en el cerebro, sobre los circuitos implicados en la conducta adictiva y sobre las áreas cerebrales que intervienen en la decisión de tomar o no drogas. Sabemos mucho sobre los circuitos de recompensa, sobre la formación de recuerdos y de hábitos. Sabemos que tomar drogas llega a convertirse en un comportamiento automático.

 Ha dicho en su intervención que la adicción es una enfermedad del cerebro asociada con el desarrollo. ¿Qué quiere decir?
Nos volvemos adictos entre los 15 y los 25 años. Es muy difícil engancharse de adulto. En el cerebro de los adolescentes no han madurado las conexiones entre el sistema de recompensa cerebral, que nos hace querer más de algo que nos gusta, y el sistema límbico, que regula las emociones.

 ¿Se traducen los avances en neurociencia en tratamientos más eficaces contra la adicción?
Hay ejemplos de resultados con impacto en la clínica, pero no tantos como nos gustaría. En tratamiento la neurociencia informa, por ejemplo, la terapia cognitiva, el usar recompensas alternativas para enseñar nuevos hábitos y reforzar los circuitos cerebrales adecuados.

 ¿Y en cuanto a nuevos fármacos?
Sí, hay abordajes muy nuevos que no están tan bien establecidos como los anteriores. Fármacos como el baclofen, que se basan en los avances en neurociencia.

 Usted ha hecho mucho hincapié también en la prevención.
La prevención es crucial. Hay datos que muestran su utilidad en mujeres en situaciones sociales de riesgo, sin recursos ni apoyo familiar, que reciben visitas de enfermeras y asistentes sociales. Estas medidas son muy eficaces en la prevención .

 ¿Pueden los analgésicos ser tan peligroso como la heroína?
Los receptores cerebrales para los analgésicos opiáceos y la heroína son los mismos. Nuestro cerebro reacciona de forma parecida ante ellos. Así que sí existe el riesgo de adicción cuando se toman estos fármacos. En EE.UU. estamos teniendo una epidemia por la prescripción de fármacos para el dolor, que son sustancias legales. Tenemos ya más gente que muere de sobredosis que en accidentes de tráfico.

 También ha hablado de genética. ¿Conocemos bien los genes de la adicción?
Conocemos algunos genes implicados, pero es trabajo en curso. Desde luego, está claro que en la adicción hay un fuerte componente genético, pero también ambiental.

 ¿Se sale de las drogas?
Lo importante en lo que se refiere a la adicción es que recuperarse es posible. La gente cambia su comportamiento de diversas formas. Existen formas muy variadas de salir. Lo que tenemos que estudiar es qué funciona para cada uno.