Ocho de cada 10 niños menores de 3 años en Bogotá tienen caries

Esta enfermedad presenta casos alarmantes en familias de escasos recursos.

Cortesía Unimedios

La falta de información y educación en los padres y otros profesionales de la salud ha sido el motivo para que los niños desarrollen daños bucales muy graves. 

Así lo manifiesta la profesora Gloria Esperanza González, quien afirma que las caries constituyen la enfermedad bucal más común en menores entre los 0 y 3 años. De hecho, 8 de cada 10 niños en Bogotá tienen este problema dental.

Esta es una problemática local y nacional. Según el Tercer Estudio Nacional Bucal de Salud Oral, el 60,4% de niños preescolares presentó historia de caries y el 54,8% tiene caries activa en las primeras erupciones dentales.

Esta enfermedad en infancia temprana presentó casos alarmantes según este reporte, principalmente en familias de escasos recursos. En Bogotá, por ejemplo, la prevalencia llegó al 64% en estratos bajos, 33% en clase media y 2% en estratos altos.

La lactancia materna, el uso del biberón y la falta de higiene bucal son las grandes causas de la caries a temprana edad, puesto que dejan que los niños duerman y sigan sorbiendo”, afirma la odontóloga.

Los teteros con leche u otros líquidos azucarados (que se transforman en ácidos), en conjunto con la flora normal de la boca, forman la biopelícula o placa bacteriana que en contacto con los dientes recién salidos e inmaduros, diluye el esmalte y comienza a destruirlos.

No llegan a tiempo

La falta de información en el tema, asegura la odontopediatra y docente, ha generado que los pacientes sean recibidos por los tratantes con sintomatologías graves. Así, en la mayoría de los casos los pacientes son remitidos por urgencias o medicina general.

"Cuando al pequeño le duele o tiene la cara inflamada es cuando lo llevan. Si no hay prevención y se deja pasar la caries pueden aparecer abscesos y otras infecciones que compromete la salud general del niño", asegura González.

Y agrega: “Las secuelas, además de físicas, son psicológicas, sin contar con los altos costos económicos y de sufrimiento que enfrentan los padres”.
Pero, ¿qué dicen los papás? Entre las respuestas que la odontóloga y formadora ha recibido, está la de que ellos no tenían idea de lo que sufrían sus hijos ni tampoco que había que limpiar sus dientes.

La investigadora asegura que se está tratando de promover la detección de los primeros indicios de caries, manchas blancas que aparecen en el esmalte.

La educación es clave

La falta de educación causa que la caries temprana no sea detectada a tiempo; por eso, el cambio de perspectiva en este aspecto es fundamental para la prevención.

En este momento se está estructurando una iniciativa al mando de Gloria Esperanza González en la que, desde la Universidad Nacional de Colombia, se busca construir una guía o unos parámetros que ayuden a los profesionales de la salud a manejar este tema con los padres de familia.

Lo que se pretende es que pediatras y enfermeras, entre otros, junto con los padres y sus bebés detecten a tiempo la enfermedad, antes que los odontólogos. De esta manera, se radicó una propuesta en la Coordinación de Odontología del Hospital de Suba enmarcada en el convenio docencia-servicio, dentro de la cual los estudiantes de pregrado de la U.N. realizan sus prácticas formativas en odontopediatría.

Y concluye: “Es importante hacer un uso racional de la lactancia, incursionar en el uso del cepillo de dedal o la gasa para limpiar los dientes de los más pequeños y emprender adecuados hábitos nutricionales”.

Además, se implementó el Programa Integral de Salud Oral para Niños, Niñas y Jóvenes en el Jardín Infantil de la U.N. y en el IPARM, mediante un acuerdo interinstitucional con el Área de Salud de Bienestar Universitario, cuyo objetivo es educar a la comunidad educativa en habilidades para cuidar su salud bucal.