Ovidio reclamará el derecho a morir

Treinta minutos antes de que se le aplicara la eutanasia al papá del caricaturista Julio César González, “Matador”, una orden médica suspendió el procedimiento.

Ovidio González, retratado el 22 de junio cuando los médicos le informaron que su procedimiento de eutanasia se cancelaba. / Daimler Naranjo

“A mí es al único al que la muerte lo deja plantado”, le dijo el viernes entre burlas Ovidio González, de 79 años, a su hijo Julio César, el caricaturista pereirano que firma como “Matador”. La sátira que caracteriza las viñetas del reconocido ilustrador es una herencia evidente del humor negro de su papá, quien hace tres meses reunió a la familia para pedirle apoyo en su idea de morir.

El cáncer, detectado por primera vez en 2010 en su rostro, y que pudo superar con quimios y radioterapias, regresó hace seis meses en forma de llaga y se convirtió en un carcinoma de cavidad oral que le está destruyendo la boca.

El viernes 22 de junio, dos semanas después de que médicos de la Clínica Oncólogos de Occidente, de Pereira, le informaran a la familia que el paciente cumplía con todos los trámites legales, Ovidio moriría a las 2:30 p.m. Sería el primer caso oficial en el que un paciente recibiría la eutanasia después de que el 21 de abril el Ministerio de Salud publicara la resolución que la reglamenta en Colombia.

Su familia viajó desde distintos lugares, incluso desde el exterior, para asistir al velorio y a la cremación. Uno a uno se fueron viviendo rituales íntimos de despedida. Alicia, su esposa, compró con Julio César el ataúd. La familia se preparó emocionalmente para la pérdida.

“A las dos de la tarde, cuando íbamos en el carro hacia la clínica, nos llamaron a decirnos que nos devolviéramos, que ya no le iban a practicar la eutanasia”, cuenta Julio César González. “No nos pueden dar ese golpe desmoralizante cuando toda una familia decidió asumir esa decisión tan difícil, ya todo estaba aprobado”, afirma el caricaturista.

Según la abogada de la familia, Adriana González, cuando llegaron a la clínica a pedir una explicación les dijeron que el comité científico había tenido una reunión en la que uno de los médicos, el tanatólogo Juan Paulo Cardona, se oponía al procedimiento. “No habíamos escuchado del médico Cardona quien ahora echa para atrás la autorización”.

El Espectador consultó al doctor Cardona, quien indicó que desde que se recibió la solicitud de Ovidio González, él ha hecho parte del comité científico que fue conformado bajo las indicaciones del Minsalud, “hemos tenido tres sesiones para revisar el caso y en ninguna de las actas queda constancia de que el procedimiento se autoriza. Es un caso sobre el que existen dudas para asegurar que el paciente sea apto”, dice el médico.

¿Pero si el comité científico no ha aprobado el procedimiento, por qué la Clínica Oncólogos de Occidente le da el visto bueno al paciente e incluso programa su eutanasia? “No sé cómo se maneja el área administrativa de la clínica, yo sólo puedo hablarle del concepto del comité científico. El paciente, desde lo que veo en su historial médico, no ha recibido todos los cuidados paleativos que podrían controlar su dolor, tampoco es un paciente que va a morir a corto plazo ni que no se pueda valer por sus propios medios. El llega caminando a las citas. No quiero que me juzguen como un médico sin corazón, pero estas son algunas de las condiciones que estipula la reglamentación del Ministerio y no nos podemos saltar la norma, porque podríamos terminar en líos”, aseguró Juan Paulo Cardona.

Sin embargo, en la última acta del comité científico, se lee la postura del médico tratante Juan Carlos Arbeláez, quien ha acompañado por años el caso e indica que Ovidio ya no cuenta con opciones terapéuticas, que su enfermedad progresa y que considera que su decisión de someterse a la eutanasia “es coherente” debido a que para el manejo del dolor tendría que ser medicado con opioides mientras el tumor se le sale por la boca. “El paciente está sufriendo y va a seguir sufriendo hasta que la enfermedad progrese y acabe con su vida”, dice doctor Arbeláez.

Pero los hijos de Ovidio González siguen sin entender cómo el doctor Cardona puede asegurar que la muerte digna no se autorizó, si todo el equipo médico que ha tratado a su papá desde hace cinco años les aseguraron que el trámite estaba listo.

“En este caso ocurrió un error de procedimiento que reconocemos, repito que el comité no autorizó que el paciente se hospitalizara para efectuar la eutanasia, no hay ningún acta. Este es el primer caso en Colombia donde se conforma un comité científico para evaluar estos casos y todos estamos aprendiendo a aplicar una reglamentación con vacíos”, comenta Cardona.

Como respuesta, esta semana Ovidio González interpondrá una acción de tutela para pedir que la clínica le garantice el derecho a morir dignamente; mientras esto sucede se espera que los voceros del centro de salud aclaren qué ocurrió en este caso.

 

últimas noticias