La pintura y el rugby, combinación en la silla de ruedas

Helio Hurtado pinta con la boca y pertenece al equipo bogotano de Rugby en Silla de Ruedas, su condición médica se convirtió en una fortaleza.

Helio Hurtado, jugador de la selección bogotana de Rugby en Silla de Ruedas y pintor con la boca./Gustavo Torrijos - El Espectador
Helio Hurtado, jugador de la selección bogotana de Rugby en Silla de Ruedas y pintor con la boca./Gustavo Torrijos - El Espectador
 “Cuando estaba en el proceso de rehabilitación, las fisioterapeutas me preguntaban qué hacía antes del accidente, cuando les conté que pintaba, no me dieron ninguna esperanza de poder volver a realizar esa actividad”, recordó Helio Hurtado, jugador de la selección bogotana de Rugby en Silla de Ruedas y pintor con la boca. 
 
Helio Hurtado nació con todas sus facultades y gozaba de buena salud, pero a sus 21 años un fatídico accidente de tránsito ocurrido en 1998, cuando iba junto con unos amigos por la antigua vía de Villavicencio, Meta, un vehículo los envistió y el conductor del carro perdió el control, en ese instante él salió por el vidrió panorámico. Por unos segundos perdió el conocimiento, cuando lo recobró, no sentía sus piernas y por consiguiente no las podía mover y contó: “Sentí como si me estuvieran quemando desde la punta del dedo gordo del pie hasta el pecho”.
 
Pasaron cerca de dos horas y él seguía en el suelo, sin haber recibido atención médica. Luego de la larga espera, unas personas que pasaron por el lugar lo auxiliaron y lo llevaron hasta el hospital de Villavicencio. Allí lo atendieron y le dijeron a su familia que probablemente nunca podría volver a caminar, además, por las lesiones que presentaba tenía pocas posibilidades de sobrevivir. El diagnostico que dieron los médicos fue trauma raquiomedular a nivel c5 y c6 con sección medular completa, es decir, perdió la movilidad de sus brazos y piernas.
 
El Fisiatra del Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá, Hugo Alfredo Soto Sánchez, explicó que “la posibilidad de recuperación para una persona con ese tipo de lesión es muy baja. Al año puede mejorar un 5%, es decir, en términos de funcionalidad significa recuperar parcialmente algunos músculos de los miembros superiores, pero no la funcionalidad global de los miembros”.
 
“Desde ese momento mi vida cambió rotundamente porque pasé a depender las 24 horas de alguien más. Gracias a Dios conté con el apoyo de mis padres y hermanos, pero quién se ha convertido en mi mano derecha ha sido mi mamá”, relató Hurtado, con coraje y templanza, sin que su voz temblara al recodar aquel momento en el que volvió a nacer. 
 
Durante los inicios de su recuperación tuvieron que hacerle dos cirugías. En la primera le fijaron el cuello porque tenía las vértebras destrozadas. Además de los daños en su movilidad también perdió el habla. La segunda intervención se la hicieron durante el proceso de rehabilitación. En esta le pusieron barras de titanio para enderezarle el cuello porque se le estaba doblando hacia adelante y los brazos se le estaban cruzando. 
 
A partir de esa intervención quirúrgica y del proceso de rehabilitación, sus condiciones de vida mejoraron porque podía tener una mejor posición en la silla de ruedas y podía mover un poco los brazos. Durante ese proceso, se atravesó en su camino la pintura, su forma de subsistir antes del accidente y con la que no estaba de acuerdo su mamá, Carmen Torres.
 
Pese a que su vida dio un giro de 360 grados, Helio Hurtado y su familia no se rindieron y en el proceso de recuperación quiso retomar el arte. Por eso, comenzó pintar con la boca, teniendo muchos intentos fallidos, hasta que al final logró dominar el pincel.
 
Es así como se vinculó a la Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie, a través de ella comercializa sus cuadros de paisajes, bocetos o animales.  Esta forma de buscar su independencia no viene sola, también ha logrado exponer algunas de sus obras en diversas partes del país y en Argentina. 
 
Así como Helio Hurtado, en Colombia hay cerca de 2’624.898 personas con diversos tipos de discapacidad, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), es decir que son el 6,3 % de la población del país. 
 
“Lo que más me preocupaba era qué iba hacer de la vida de Helio cuando yo faltará, pero desde que se ha vuelto un poco más independiente estoy más tranquila porque al menos con sus cuadros ya se puede defender solo”, afirmó Carmen Torres, madre de Helio Hurtado, quien está las 24 horas pendiente de él. 
 
La Asociación al ver su talento lo ha apoyado otorgándole una beca para hacer estudios en caricatura. Trabajando con la fundación lleva cerca de 16 años, tiempo en el que ha logrado perfeccionar las técnicas de pintura, además de ayudar económicamente a su familia y parte de sus gastos. 
 
La Asociación está a nivel mundial y en el país fue creada en 1984. En este momento tienen 47 pintores con discapacidad, quienes reciben una beca en dólares provenientes de la sede principal en Liechtenstein. Colombia es uno de los países que tiene mayor número de artistas. 
 
El deporte le dio alas para volar solo
 
“Cuando estuve en mi primer entrenamiento, pensé – en que me estoy metiendo- en ese momento al entrar a la cancha y al comenzar el juego, otro jugador me hizo caer al suelo con todo y silla”, rememoró Helio Hurtado, ahora jugador de Rugby en Silla de Ruedas de la selección de Bogotá.
 
Hurtado no solo es un artista, también es un deportista. Desde finales de 2013 se unió a la selección de Bogotá de Rugby en Silla de Ruedas. Deporte en el que no fue fácil empezar porque dependía las 24 horas de alguien, situación a la que se sumó que estaba pasado de kilos. 
 
Por recomendación médica, buscó un deporte o actividad física para que los músculos no se le atrofiarán y para que su cuerpo no se deteriorara tan rápido. Al iniciar los entrenamientos lo que más le costaba hacer era rodar su silla porque no tenía fuerza en los brazos y se le dificultaba mucho respirar.
 
“La condición física de Helio era muy mala, para moverse necesitaba ayuda todo el tiempo. No se desplazaba solo. Lo primero que se hizo con él fue acondicionarlo físicamente para crear más independencia con el objetivo de que pudiera desplazarse solo. Además sufría de obesidad, entonces logramos bajar su peso por medio de trabajo aeróbico”, contó Jhonattan Vargas Rojas, entrenador de la selección bogotana de Rugby en Silla de Ruedas y dirigente de la selección colombiana de Rugby en Silla de Ruedas, quien ha estado acompañando a Helio Hurtado en su recuperación física y en el mejoramiento de su rendimiento deportivo.
 
Helio es defensa y tiene una clasificación de 05, es decir una de las más bajas para acceder a grandes competencias como unos Juegos Paralímpicos y siendo uno de los puntajes más altos 3.5. En este deporte los jugadores tienen discapacidades como cuadriplejias, amputaciones, parálisis de miembros y lesiones medulares severas, como la que él padece. 
 
Colombia ha brillado en este deporte en los Parapanamericanos Toronto 2015, (Canadá), en donde obtuvieron medalla de bronce. Esto se da luego de ocupar el tercer puesto en el Campeonato Sudamericano de esta disciplina realizado en Río de Janeiro (Brasil) en 2014. En estas competencias participaron nueve equipos entre los que estaban las selecciones de Brasil, Chile, Argentina, Paraguay, Ecuador, Colombia, Perú y Uruguay.
 
“Gracias a este deporte recobré más capacidad pulmonar, tengo más fuerza en los brazos. Lo que no recuperé con la rehabilitación, lo recuperé con este deporte”, aseguró Hurtado, quien realiza dos labores al mismo tiempo con su boca: habla y pinta. 
 
Según Vargas, las personas que tienen cuadriplejias suelen tardar cerca de dos a tres años para lograr un nivel óptimo para poder participar en competencias de alto rendimiento a nivel nacional. En el caso de Helio Hurtado, afirmó que “él se demoró lo normal, pero le costó un poco más porque la lesión la tuvo hace mucho tiempo, además, era muy sedentario, pero su persistencia sirvió. Ahora entrena a doble jornada en gimnasio y cancha”.
 
Cabe destacar que el Observatorio Nacional de Discapacidad dice que una persona con discapacidad no es un enfermo. Por eso, las personas con discapacidades trabajan y practican deportes. En el caso del Rugby en Silla de Ruedas, lo que se busca es que sus jugadores sean independientes.
 
Por ejemplo, las condiciones de vida de Helio han mejorado notablemente, ahora él hace actividades que jamás pensó poder volver a realizar como cepillarse los dientes, vestirse solo, desplazarse solo, entre otras. 
 
Jhonattan Vargas Rojas como su entrenador tiene el propósito de ayudarlo a ser más independiente y aseguró que “eso se logra por medio del trabajo y muchas terapias que hacen en los centros de rehabilitación, pero también viendo como una persona con su misma discapacidad lo puede hacer, en el juego, en el cambio de silla, todo eso hace que ellos vayan evolucionando poco a poco”. 
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