La propuesta que incomodó a los médicos

La posibilidad de que clínicas y hospitales puedan formar a los nuevos especialistas es rechazada por el gremio, que argumenta que la calidad será la principal víctima. Minsalud habría llegado a un acuerdo con las facultades de medicina para retirar la polémica iniciativa.

Profesionales de la salud marcharán hoy por las principales ciudades del país en contra de la reforma a la salud. / Archivo

La propuesta que molestó a los médicos y que los llevó a convocar una marcha para hoy en las principales ciudades del país, plantea que clínicas y hospitales puedan formar y titular especialistas. La iniciativa está contenida en el proyecto de reforma a la salud que fue aprobado por el Senado y ahora espera el visto bueno de la Cámara de Representantes para convertirse en ley una vez el presidente Santos la sancione. (Lea: Médicos convocan marcha en rechazo a la reforma de la salud)

Este “descontento generalizado” motivó al Gobierno, en cabeza del ministro de Salud, Alejandro Gaviria, a adelantar conversaciones de última hora con representantes de las facultades de medicina y, al parecer, ya tendrían un acuerdo. El Espectador conoció que las dos partes habrían coincido en archivar la polémica propuesta bajo dos condiciones: las facultades de medicina se comprometerían a abrir más cupos para cubrir la demanda de médicos especialistas que existe en ciertas áreas y, además, estarían dispuestas a rediseñar el sistema de elección de aspirantes, para que se realice bajo un criterio de meritocracia que permita el ingreso de los mejores candidatos. (Lea también: Formar más médicos, ¿una propuesta indecente?)

Para hoy a las 8:00 a.m. está prevista una reunión en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, entre Gobierno y voceros de las facultades de medicina, para plasmar este acuerdo en la propuesta de reforma a la salud. Esta información proviene de una fuente del Gobierno. Sin embargo, El Espectador contactó a la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (Ascofame) y su director ejecutivo, Ricardo H. Rozo Uribe, aseguró no estar al tanto de estas conversaciones.

La movilización de hoy es, sin duda, la muestra de que “la salud se está jugando su última carta”, como escribió en un tuit el ministro de Salud, Alejandro Gaviria. A pesar de que la educación médica es el punto más álgido de la discusión, hay otras propuestas que siguen generando debate como el papel de las EPS —ahora llamadas Gestoras de Salud—, las deudas a los hospitales, el plan de beneficios para pacientes, el manejo de los recursos de la salud y la integración vertical (que les permite a EPS y hospitales invertir en equipos y en infraestructura propia para atender a sus afiliados).

El real debate: la formación

El movimiento social Por una salud digna en Colombia, uno de los promotores de la movilización, espera que sean unos 10.000 profesionales los que marchen en Bogotá. Los que caminen con sus batas y sus instrumentos de trabajo hasta la Plaza de Bolívar, harán allí consultas médicas gratuitas porque esa es su manera de protestar, dice Rafael García Cifuentes, médico general y uno de los voceros del movimiento, que se conformó a través de redes sociales. (Lea: Déficit de especialistas, ¿quién tiene la culpa?)

“¿No hay nada de esta reforma que les guste?”, se le pregunta a García, y responde de inmediato que no, que “esta reforma, tal y como está planteada, no resuelve nada”. Sus peticiones son tres: que se retire la reforma del Congreso, que se diseñe una nueva con la participación de todos los actores y que se saneen las deudas con los hospitales públicos.

La principal molestia, sin duda, es la posibilidad de que clínicas y hospitales puedan formar médicos especialistas. El Gobierno dice que con esta medida busca aliviar el déficit de especialistas que existe en el país y cita un estudio de la Universidad Javeriana, para el que fueron consultados los directivos de 310 instituciones prestadoras de servicios de salud, que concluye que este mal afecta al 55% de ellas.

Ascofame sostiene que al promover esta iniciativa el Ministerio de Salud está “usurpando” las funciones del Ministerio de Educación. Sostienen que no están en controversia con los hospitales: “son nuestros aliados naturales en la formación de talento humano en salud, pero es la unión lo que nos hace fuertes y no la disociación que históricamente ha propiciado este modelo de aseguramiento en salud”. Exigen que se retire esta iniciativa de la reforma y proponen un nuevo modelo “basado en la atención primaria en salud y en el incremento de la capacidad resolutiva de los médicos generales y la formación de especialistas en medicina familiar”. (Lea: Víctimas de las roscas)

El descontento es generalizado. El movimiento Por una salud digna en Colombia sostiene que no existe un censo juicioso sobre el déficit de especialistas y que las decisiones del Ministerio se han basado en “simples opiniones” de directivos de clínicas y hospitales. La Asociación de Médicos Internos y Residentes de Antioquia (AMIR) se declaró opositora acérrima a esta propuesta, argumentando que la calidad será la principal víctima. En redes sociales se difundió el mensaje de que esta posibilidad de formar especialistas por fuera de las universidades “no persigue objetivos de mejorar la atención y la oportunidad”, sino de “aumentar la oferta de especialistas para disminuir los costos de la mano de obra”.

El viceministro de Salud, Fernando Ruiz, aseguró ayer que algunos dirigentes gremiales están manipulando a los médicos con información falsa sobre la reforma a la salud. Señala que está circulando “desinformación pura, o mejor dicho, no tan pura, ya que seguramente esconde objetivos politiqueros en un momento tan complicado como el que atravesamos”. Recordó que la propuesta es que sean los hospitales y clínicas —previo aval del Ministerio de Educación— los que se encarguen de la formación de los nuevos especialistas, y no las EPS, como algunos lo están difundiendo.(Lea: Viceministro de Salud denuncia campaña de desinformación)

Ruiz señaló que en el modelo de hoy reina la inequidad en el acceso, porque “nadie regula ni puede dar fe del proceso de selección de residentes por parte de las universidades, porque sólo uno de cada cuatro médicos generales encuentra cupo para especializarse, condenando a los perdedores a un limitado desarrollo profesional (...) También hay una profunda inequidad laboral, porque cada universidad impone los precios de las matriculas con valores promedio por encima de los $25 millones al año. Lo que un médico y su familia paga en seis años de formación y cinco años de especialidad, tardan en recuperarlo más de 16 años”. (Ministerio de Salud rechaza reducción de salarios a médicos)

Después de la jornada de protestas de hoy se definirá si el gremio médico entra en paro.

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