Purificador de bajo costo, opción para democratizar acceso a agua potable

Su precio no supera los 200 dólares, y puede ayudar 894 millones de personas sin acceso al agua potable.

Un purificador de agua de bajo costo, desarrollado por técnicos chilenos y cuyo costo no supera los 200 dólares, fue presentado en Santiago como una solución a la falta de acceso al agua potable de los sectores pobres de Chile y otros países, afirmaron hoy sus promotores.

Se trata del "Plasma Water Sanitation System", desarrollado por el Centro avanzado de Innovación (CAIC) y el Centro de Innovación de "Un Techo para mi País", una ONG que diseña y construye viviendas de bajo costo para sectores marginados de Chile y otros países de la región.

El sistema, descrito como "único en su tipo", funciona sometiendo el agua contaminada a alta presión para luego ser atomizada y acelerada a grandes velocidades, explicaron sus creadores en una rueda de prensa.

Posteriormente, el agua pasa por un campo eléctrico que la convierte en partículas de plasma, eliminando el cien por ciento de las bacterias y microbios presentes y convirtiéndola en agua apta para el consumo humano.

El equipo tiene capacidad para purificar siete litros de agua por minuto, a un costo operativo de cinco centavos de dólar por litro.

Según datos de Naciones Unidas, en el mundo hay 894 millones de personas sin acceso al agua potable y cada tres segundos muere un niño a causa de enfermedades asociadas a la escasez de este elemento, como la diarrea o el cólera.

En Chile, si bien los índices de cobertura de agua potable son mayores a los de otros países de la región o de África, aún existen unas 30.000 familias sin acceso permanente al agua potable, según cifras oficiales.

Los creadores del sistema señalaron que operando de forma continua, el aparato puede purificar más de 10.000 litros en 24 horas, cantidad suficiente para satisfacer las necesidades básicas de hasta 5.000 personas.

El costo del dispositivo bordea los 100.000 pesos chilenos (unos 200 dólares) y su consumo equivale al de una bombilla eléctrica de cien vatios, dijeron los responsables del proyecto, que esperan reducir aún más dicho costos en nuevos prototipos, que aumentarán la capacidad de purificación por minuto del sistema.

El proyecto, presentado en la fundación "Imagen de Chile", ya fue mostrado en Washington, en una exposición del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que lo apoya a través de su Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN).

Próximamente, comenzará la fase de prueba internacional en diversos países de Latinoamérica y el Caribe, incluido Chile.

Según Julián Ugarte, director del Centro de Innovación de "Un techo para mi país", la internacionalización del purificador "no tiene límites" pues se trata de la solución definitiva de un problema "que afecta a un tercio de la población mundial".

Agregó que el objetivo de ambas instituciones es generar un modelo de gestión que permita que terceros actores puedan instalar el dispositivo de forma autónoma, lo que permitirá aumentar su impacto más allá de lo que ellas podrían hacer a través de sus oficinas, existentes en 19 países de la región.

"Para ello se están generando acuerdos con empresas y organizaciones multinacionales, a fin de que no tengan que venir a Chile a buscar esta tecnología, sino que puedan hacerlo localmente, a través de una licencia libre y con modelos de purificadores que se adapten a distintos escenarios de asentamiento", explicó.

"Lo que buscamos es demostrar que tecnología y pobreza sí conversan", comentó por su parte Alfredo Zolezzi, director del CAIC.

"A los pobres no les llega la tecnología o les llega cuando está obsoleta y lo que buscamos con estos proyectos es justamente desarrollar ciencia avanzada y conectarla con problemas reales, que se arrastran desde el pasado y que van en aumento", agregó.

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