“Queremos ser el hospital líder de la región”: Fundación Cardiovascular de Colombia

A tan solo 15 kilómetros de Bucaramanga, se le están dando los últimos retoques al Hospital Internacional de Colombia -HIC-, un ambicioso complejo médico que busca convertirse en un referente de la salud en el país y en Latinoamérica.

 Víctor Raúl Castillo cree que se debe combatir con más fuerza la corrupción en el sistema de salud. / Cristian Garavito
Víctor Raúl Castillo cree que se debe combatir con más fuerza la corrupción en el sistema de salud. / Cristian Garavito

El HIC es un proyecto promovido y desarrollado por la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV), una institución que ha trabajado por años en el desarrollo de la salud en esta zona del país. En diálogo con El Espectador, Víctor Raúl Castillo, presidente de la Fundación, habla sobre los retos que tendrá el hospital.

¿Por qué construir un hospital internacional?

El HIC es un proyecto promovido y desarrollado por la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV), una institución que ha trabajado por años en el desarrollo de la salud en esta zona del país. En diálogo con El Espectador, Víctor Raúl Castillo, presidente de la Fundación, habla sobre los retos que tendrá el hospital.

¿Por qué construir un hospital internacional?

Construir el complejo fue el resultado de un análisis de la necesidad. En Bucaramanga, tenemos un hospital de 200 camas dedicado esencialmente a enfermedades cardiovasculares, pero constantemente recibíamos más de 2.000 solicitudes de remisiones, no sólo del corazón sino de diferentes patologías. Sólo podíamos atender 200 pacientes remitidos al mes.

¿Cuánto invirtieron en el HIC?

El complejo va a ser muy grande, pues va a tener 19 edificaciones en 17 hectáreas. En esta primera fase calculamos que la cifra es cercana a los 200 millones de dólares.

¿Qué la hace una de las instituciones más modernas de Colombia?

El HIC es básicamente un hospital integral. Hoy contamos con cinco institutos: Cardiovascular, Cáncer, Mujer, Ortopedia y Trauma y Neurológico. Adicionalmente hay ocho centros como el de neumología, pediatría y oftalmología, entre otros. Todos con tecnología de punta. En general, vamos a tener todas las especialidades que puede tener un hospital moderno y esperamos convertirnos no sólo en el mejor hospital de Colombia sino también de Latinoamérica.

¿De dónde van a llegar los médicos?

Algunos son profesionales que trabajaban en la región y a otros los hemos contratado de fuera de la ciudad o inclusive extranjeros. Tenemos profesionales españoles, venezolanos, y también estamos repatriando colombianos.

¿Quién puso la plata?

La Corporación Financiera Internacional (IFC), filial del Banco Mundial, aportó parte del crédito para garantizar su puesta en marcha. También han participado Goldman Sachs, Bancolombia y el Grupo Aval, entre otros.

¿Por qué Bucaramanga se ha convertido en un polo de desarrollo en biomedicina?

Por el liderazgo. Mucha gente ha venido trabajando en los últimos años para que la ciudad, de estar muy atrasada en temas de salud, hoy sea un referente positivo en Colombia.

¿Es cierto que habrá tratamientos contra el cáncer que no se ofrecen en Colombia?

Sí, la UPMC (University of Pittsburgh Medical Center) es una de nuestras socias y va a manejar el instituto. La UPMC es hoy una de las organizaciones más importantes del mundo en oncología y es la que más pacientes atiende anualmente, con excelentes resultados.

Hablemos de servicios médicos. ¿Cuáles exportarán ustedes?

Hace ya varios años que venimos trabajando en la exportación de servicios de salud. Cerca del 23 al 25% de nuestros ingresos proviene de pacientes extranjeros, especialmente del Caribe y la Región Andina. Pero además de tratamiento, también queremos producir insumos de salud y formar talento de exportación, por lo que vamos a tener un proceso de formación de posgrado de especialistas, maestros y doctores que nos va a permitir exportar conocimiento.

Aquí hay algo un poco paradójico. Mientras el sistema de salud colombiano falla, vemos instituciones que ofrecen servicios a pacientes de otros países. ¿Cómo conciliar esta paradoja en la medicina nacional?

Desde hace años Colombia exporta servicios de salud, pero eso no va en contravía de prestarlos aquí. Esto más bien ayuda a nuestras finanzas para tener recursos y funcionar de manera correcta.

¿Cuál cree que es el problema del sistema de salud colombiano?

El modelo de la prestación de servicios de salud. Descuidamos durante mucho tiempo la prevención y promoción de la salud; la atención primaria la dejamos en manos inexpertas y eso ha terminado en todo este desastre. Por otro lado, la de siempre, la corrupción.

¿Si usted fuese el ministro de Salud, qué cambiaría?

Yo sacaría la corrupción del sistema, pues creo que es el mayor cáncer no sólo del sistema sino de muchas de las cosas que suceden hoy en Colombia.

Se habla de que quieren también crear una EPS. ¿Cómo así?

En la fundación queremos avanzar y no quedarnos solo en la prestación de la salud. Tenemos varios componentes: excelencia, formación y aseguramiento. El primero, estará a cargo del hospital; el segundo, estamos esperando que el Ministerio de Educación nos apruebe una institución universitaria y, por último, estamos promoviendo la creación de una EPS, cuyo origen es una fundación. Así queremos demostrar que sí puede haber una EPS sana y eficiente, que solucione los problemas de la comunidad. Por ahora, ya hemos enviado documentación a la Superintendencia y estamos pendientes de su respuesta.

¿Qué alcance tendría esta EPS?

Sería regional, porque hacerla tan grande genera las complicaciones que vemos hoy. No siempre ser grande es bueno. Una EPS más pequeña, que conozca a sus afiliados, es mucho mejor que estar haciendo mal las cosas en todo el país.

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