Ya se anuncian demandas contra el proceso

Se vendió Cafesalud, ¿ahora qué?

Mientras el Gobierno celebra que los $1,45 billones que pagará Prestasalud por esta EPS y por Esimed servirán para cancelar todas sus deudas y algunas de Saludcoop, queda pendiente el traslado de 6 millones de usuarios que se daría en tres meses.

Cafesalud tiene deudas por $1,2 billones. / Gustavo Torrijos

Tomó más de dos años, hubo varios escándalos, los cronogramas se aplazaron más de cinco veces y los usuarios pagaron el precio de la falta de atención, pero este miércoles 24 de mayo por fin se vendió la EPS más grande del país: Cafesalud. Con una oferta de $1,4 billones, Prestasalud ganó la adjudicación de esta EPS (ofreció $1,2 billones por Cafesalud) y de Esimed (ofreció $250.000 millones), la red de clínicas y hospitales. (Lea El origen de la enfermedad de Cafesalud)

Prestasalud es un consorcio que nació a principios de este año, conformado por ocho cabezas de grupos de salud, cada una con participación de 12,5 %, que en total suman alrededor de 180 clínicas y hospitales. Entre ellos están: Grupo San José, Organización Clínica General del Norte, Fundación Cardiovascular Soacha, Grupo Mediláser, Corporación Nuestra IPS, Fundación Saint, Grupo Esensa y Medplus. Muchas de estas entidades son acreedores de Cafesalud, deudas que suman $700.000 millones.

El Gobierno fue el primero en celebrar, pues el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, se anticipó y reveló por medio de su cuenta en Twitter el ganador de la puja media hora antes de la rueda de prensa. La transacción implica que el Ejecutivo podrá entregarle la responsabilidad de atender a 6 millones de usuarios a un privado, con lo que se espera dar solución a la crisis de atención.

La liquidadora de Saludcoop, Ángela María Echeverry, afirmó que “consideramos que el proceso de venta dejó muy buenos recursos, más de $1,4 billones, que es dinero suficiente para pagar todos los pasivos de Cafesalud, incluyendo el préstamo de $200.000 millones que hizo el Ministerio de Salud por medio de Bocas (bonos convertibles en acciones). Los remanentes, que todavía no sabemos cuánto suman, irán para pagar las deudas de Saludcoop”.

No obstante, el procurador Fernando Carrillo publicó una carta cuestionando el proceso de venta, pues asegura que no hubo diversidad de oferentes. Además, critica que Prestasalud no cuenta con experiencia en materia de aseguramiento en salud. “El Ministerio Público no encuentra en el proceso mecanismos para el manejo de conflictos de interés que pudieren suscitarse en la enajenación de activos”, dice el documento. Además, la Red de Veedurías anunció demandas contra la venta pues aseguran que “se trasgredieron principios básicos de la contratación pública, y que se está afectando el patrimonio público y la calidad de prestación del servicio”.

Frente a esto, Echeverry también aclaró que la adjudicación se hizo justamente y de manera transparente, y que además se tuvieron en cuenta todos los comentarios de la Procuraduría. El otro oferente, Sánitas Internacional, “presentó una oferta por sólo los 4 millones de usuarios del régimen contributivo de Cafesalud de $270.000 millones, sin embargo, el precio piso que teníamos por este activo era de $430.000 millones. De manera que no era viable esta propuesta”.

El reglamento de la venta de Cafesalud permite que el oferente pague su propuesta en un plazo de cinco años y, aunque Gómez no se atrevió a dar fechas, explicó que “pronto se harán pagos por medio de recursos frescos propios de los miembros del consorcio y de un crédito que ya fue aprobado”, le contó a El Espectador Jorge Gómez, vocero de Prestasalud.

Pero más allá de la plata, ¿qué pasará con los usuarios? Aunque Luis Guillermo Vélez, presidente de Cafesalud, intentó dar un parte de seguridad afirmando que durante los próximos meses habrá un proceso de transición con el nuevo operador, que esperan termine en agosto, el escepticismo sigue rodeando a muchos. Sin ir más lejos, la deficiencia en la atención de los usuarios ha sido el constante blanco de críticas de esta EPS.

Una de las primeras organizaciones en prender las alarmas fue la Asociación Colombia Saludable, que considera que Prestasalud no tiene el músculo financiero para atender la cantidad de pacientes que se le vienen encima. “El oferente más idóneo era Sánitas, porque es la EPS que mejor ha operado. Creemos que existe el riesgo de que Prestasalud, que suma alrededor de $700 mil millones de acreencias de Cafesalud y Saludcoop, sólo se preocupe por pagar sus pasivos, pero, ¿quién va a garantizar que se cumpla con el resto de las deudas?”, afirmó Denis Silva, vocero de la Asociación.

Para aclarar qué pasará con este proceso, Gómez explicó: “Les queremos decir a los usuarios que esto es casi una reforma al sistema de salud, pero sin reforma, porque estamos alineando los intereses del aseguramiento con el de la prestación del servicio de salud. Todos somos instituciones con acreditación de alta calidad”. Igualmente, coincidió con Vélez al aclarar que “el traslado de usuarios se daría no antes de dos a tres meses”.

Prestasalud afirma que el modelo que implementarán, y que dará una pronta solución a los problemas de atención, está basado en las 16 rutas integrales de atención y en la intervención de los médicos familiares y generales; en la gestión del riesgo individual y colectivo, empezando por el núcleo familiar, y todas las actividades de prevención y promoción enmarcadas en el primer nivel de atención, que están garantizadas en toda la red de prestadores que tenemos.

Respecto a los significativos pendientes de Cafesalud con sus usuarios, como los 4 millones de citas especializadas sin otorgar y las 260.000 cirugías represadas, Gómez también afirmó que hay un plan de contención para solucionar el embotellamiento. “Aunque la cifra puede variar dependiendo de los casos que se presenten, estimamos que en una primera fase habría que invertir entre $100.000 y $300.000 millones”.

Asimismo, Gómez ya le había contado a El Espectador que tan sólo para optimizar las operaciones en Esimed, planean una inversión de más de US$100 millones ($300.000 millones), recursos que ya están garantizados por medio de fondos de inversión internacionales.

Los cuestionamientos

En la última semana, justo cuando la puja final entre Sánitas y Prestasalud llegaba a su recta final, empezaron a surgir cuestionamientos sobre algunas de las IPS y socios que forman parte de Prestasalud. Hubo señalamientos de una supuesta relación entre Carlos Palacino, el expresidente del Grupo Saludcoop y recientemente llamado a indagatoria por la Fiscalía, y Jaime Barrero, fundador de Medplus, una de las IPS del consorcio.

Igualmente, Caracol Radio denunció hace una semana que tres de las IPS que forman parte del consorcio -Mediláser, la fundación Esensa y la Fundación Saint- estaban vinculadas a presuntos casos de corrupción en salud. “Aunque el consorcio tiene unas IPS muy prestigiosas, sólo rescataría a dos o tres, porque a algunas IPS de la costa incluso les han dado placebos a pacientes con enfermedades crónicas o con cáncer”, comentó Silva, vocero de la Asociación Colombia Saludable.

Frente a la relación de Barrero con Palacino, Gómez explicó que “estos ataques se deben a que hace muchos años ambos tuvieron acciones comerciales. De acuerdo con Barrero, su relación comercial no fue la mejor y acabó en malos términos, incluso tienen disputas jurídicas”. Sobre las demás IPS el vocero dio un llamado a la calma afirmando que si se llega a comprobar algún caso de corrupción en estas empresas, el código de ética de Prestasalud contempla la salida de estos organizaciones del bloque.

Ahora sólo queda esperar tres meses para empezar a notar los cambios en atención para más de seis millones de usuarios que deberá sortear Prestasalud, el nuevo operador de Cafesalud.