Sinestesia, por fin una explicación razonable

Científicos creen que un grupo de genes asociados a la conectividad entre neuronas explicaría por qué algunas personas mezclan colores con sabores y sonidos.

El compositor ruso Alexander Scriabin creó una escala de notas asociada a las tonalidades de colores que percibía al escucharlas. Wikipedia

En uno de sus últimos libros, Musicofilia, el neurólogo y escritor Oliver Sacks narró el caso de una mujer, Sue B, que percibía la música como si cada nota representara un color. “Cuando oigo música, veo pequeños círculos o barras de luz verticales que se hacen más blancas o más brillantes, o más plateadas, en las notas más altas y adquieren un delicioso marrón intenso en las más bajas”.

Como Sue B miles de personas en el mundo experimentan lo que los neurólogos denominan “sinestesias”, una extraña condición en la cual un sentido se mezcla con otro. Los más comunes son letras y palabras que se asocian a un color, seguidos de sonidos que se perciben como colores y en menor medida olores, sensaciones tactiles y sabores que se mezlan entre si. Después de muchas décadas de estudio, un grupo de científicos reportó la identificación de un puñado de genes que pueden predisponer a las personas a la sinestesia.

"Es muy emocionante", comentó Romke Rouw, un psicólogo cognitivo que estudia la sinestesia en la Universidad de Amsterdam, al periodista Michael Price de la revista Nature. Romke no hizo parte del estudio, pero consideró que el hallazgo de sus colegas "proporciona una sugerencia fascinante de un vínculo entre las variaciones genéticas particulares y la hiperconectividad en el cerebro sinestésico".

De acuerdo con el trabajo liderado por el neurocientífico Simon Fisher en el Instituto Max Planck de Psicolingüística en Nijmegen, Países Bajos, no existe un solo “gen de la sinestesia”, pero esta característica si estaría asociada a un grupo de 37 genes. Al estudiar su presencia en miembros de familias que reportaban confundir sensaciones, los investigadores observaron que algunas variantes de estos genes estaban presentes y correspondían principalmente al desarrollo de conexiones entre neuronas. Esto hizo pensar a los investigadores que la sinestesia podría ser resultado de una mayor conectividad entre grupos neuronales, según reportaron en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

“Eso es interesante porque estudios previos de imágenes cerebrales de sinestéticos habían sugerido que podrían tener un número anormalmente alto de conexiones neuronales. Juntos, las dos líneas de investigación sugieren que un grado inusualmente alto de conectividad en ciertas regiones del cerebro podría predisponer a la gente a tener sinestesia”, explicó Fisher a la revista Science. "Esto sugiere que nos estamos moviendo en la dirección correcta con estos estudios".

Como lo señala Matej Hochel, en su libro La sinestesia: sentido sin fronteras, entre las mujeres el fenómeno es seis veces más frecuente que en hombres. Y muchos de los sinestésicos suelen estar involucrados en profesiones artísticas. En un trabajo sobre esta población se estableció que un 24% de elegían las artes como forma de vida. Se cree que personajes como Charles Baudelaire, Vladimir Nabokov y Marcel Proust poseían algún grado de sinestesia.

También entre los autistas se ha identificado un alto grado de sinetésicos, por eso este nuevo estudio que arroja luz sobre las causas genéticas del fenómeno podría eventualmente aclarar aspectos desconocidos de esta condición médica. 

"Más de 130 años después de los primeros informes de sinestesia familiar, estos resultados proporcionan un punto de partida molecular para los estudios que abordan los orígenes de la variación saludable en la integración sensorial", concluyeron los autores en su artículo.

 

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