Tradiciones que sanan

Gracias a sus propiedades, las plantas medicinales se han convertido en grandes aliadas para combatir los síntomas de enfermedades comunes como la hipertensión y afecciones del sistema respiratorio.

El uso de plantas para tratar síntomas y enfermedades comunes es tan antiguo como la humanidad. Los conocimientos ancestrales que permitieron comprobar a fuerza de ensayos y errores sus bondades medicinales han sido durante siglos objeto de estudio por parte de la ciencia. Hoy, gracias a varias investigaciones, se ha podido comprobar su eficacia para aliviar dolores, prevenir patologías, combatir infecciones e incluso controlar trastornos como el de la ansiedad.

Según Rubén Darío Torrenegra, químico e investigador en plantas medicinales de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA), el 50% de los medicamentos que se ofertan en el mercado provienen de estudios hechos en plantas. “En la mayoría de los medicamentos la estructura básica de la molécula viene de ellas. Al menos el 40% son medicinales y capaces, bajo un consumo continúo orientado por un profesional de la salud, de prevenir la aparición de algunos males o de aliviar sus síntomas”.

Aunque las plantas siempre se han considerado una especie de laboratorio natural, Petter Lowy, profesor del Departamento de Biología de la Universidad Nacional, explica que los conocimientos tradicionales han podido rescatarse y validarse a través de métodos científicos que garantizan su uso medicinal. Dolores estomacales, resfriados, infecciones e inflamaciones son algunas de las sintomatologías que pueden tratarse sin preocuparse por los efectos secundarios.

Enfermedades respiratorias

Para tratar el resfriado común y la bronquitis, los expertos aconsejan las infusiones de flores de sauco, eucalipto, menta o tomillo, plantas que por sus propiedades aromáticas favorecen la descongestión nasal y la expectoración. Además alivian la tos crónica y la irritación de garganta. La sábila, acompañada de jugos ricos en vitamina C, también es una opción ideal para superar los síntomas de estas afecciones.

Artritis

Por sus propiedades antiinflamatorias, la ortiga es una las plantas más utilizadas para aliviar los dolores en las articulaciones, la rigidez y la falta de movilidad. Se cortan de 3 a 5 centímetros de la planta, se sumerge en agua hirviendo y consume como infusión durante el día. Las raíces del jengibre y la cúrcuma también favorecen la desinflamación de manos, codos y rodillas. Se recomienda usarlas máximo tres veces al día.

Problemas digestivos

El colon irritable es uno de los trastornos digestivos más comunes. Para superar sus síntomas se recomienda tomar té de manzanilla, que reduce la inflamación y los espasmos. La sábila, el sauco, la hierbabuena y el cardamomo ayudan a combatir el estreñimiento y la distensión abdominal. El llantén alivia las molestias causadas por la gastritis y la inflamación del tracto digestivo.

Hipertensión

Las hojas de diente de león son una alternativa eficaz para tratar la hipertensión moderada. Gracias a sus propiedades diuréticas contribuyen a mejorar la función renal. Los extractos de plantas como la chancapiedra y el mastranto también son muy útiles para regular la presión arterial. Se preparan en infusiones, sin embargo, es importante buscar asesoría médica para determinar la cantidad que se debe consumir.