Vacuna del VPH, libre de culpa

Informe del Instituto Nacional de Salud asegura que los desmayos y síntomas de las niñas se debieron a causas psicológicas.

Expertos del Instituto Nacional de Salud concluyeron que la vacuna del VPH no causó los síntomas en las niñas.

La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) no causó el adormecimiento de extremidades y desmayos a centenares de niñas en el municipio de El Carmen de Bolívar. Esa fue la principal conclusión del estudio llevado a cabo por el Instituto Nacional de Salud, en el cual se analizaron los casos reportados entre mayo y noviembre de 2014 en esa localidad.

Aunque el informe de 60 páginas no ha sido hecho público por parte de las autoridades sanitarias, el periódico El Tiempo reveló algunas de las conclusiones a las que llegaron los investigadores luego de revisar y analizar 629 historias clínicas e identificar 517 pacientes.

Los especialistas aseguran en el documento que ninguna de las niñas presentó alteraciones orgánicas, ni se encontraron signos o síntomas neurológicos o de otro tipo que permitieran hacer diagnósticos sobre la presencia de enfermedades físicas. Por tanto, todo apunta a que se trató de “episodios de causa psicogénica”, provocados por la percepción de miedo entre las niñas ante la posibilidad de que algo tóxico hubiera ingresado en su cuerpo, la mediatización de los episodios y la falta de respuesta clínica ante los eventos que iban en aumento.

De acuerdo a la información filtrada, todas las vacunas aplicadas en El Carmen de Bolívar eran del mismo fabricante, pertenecían al mismo lote, y en la cadena de frío no se presentaron alteraciones que afectaran la calidad del producto.

Uno de los argumentos para descartar la relación entre la vacuna y los síntomas reportados por las niñas fue que los episodios se presentaron a lo largo de un período de tiempo y no en un pico que coincidiera con los períodos de aplicación de las vacunas. También se estableció que la mayoría de ellos se presentaron en colegios públicos urbanos, en comparación con los rurales y los privados, donde no hubo denuncias similares.

Los investigadores resaltaron que la mayor parte de niñas afectadas se encuentran entre los 11 y los 13 años de edad, aun cuando la mayor cantidad de vacunas han sido aplicadas entre los 9 y los 11 años.

También se descartaron otras causas, como intoxicaciones por alimentos, plaguicidas o sustancias psicoactivas.