OPINIÓN

Vacunas contra el COVID-19: necesitamos acciones inteligentes, innovadoras y solidarias

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Ante las limitaciones existentes debemos analizar dos acciones inteligentes y solidarias que podrían contribuir a optimizar y aumentar la cobertura del proceso de vacunación.

Relacionado con el tema de las vacunas contra el COVID-19, en este mismo medio de comunicación hemos tenido la oportunidad de compartir 3 reflexiones (Vacunación contra el COVID-19 en Colombia, el gran reto de articular los servicios farmacéuticos; Vacunas COVID-19: Una obra por terminar de dibujar; y Estimación de necesidades de vacunas para la COVID-19 en Colombia). Con este referente, aunque la sistematización, actualización y articulación del contenido de dichas reflexiones podría resultar un ejercicio académico interesante, en esta ocasión, ante las limitaciones existentes, en el contexto de Colombia y de países en situaciones similares, nos atrevemos a llamar la atención sobre la necesidad de analizar y definir la viabilidad de implementar, con una mirada desde la salud pública, dos acciones inteligentes, innovadoras y solidarias que podrían contribuir a la necesaria necesidad de optimizar y aumentar la cobertura del proceso de vacunación [1], tal como se detalla a continuación:

1. Priorizar la cobertura máxima posible, vacunando a la mayor cantidad de personas con una dosis (de las vacunas de 2 dosis), reservando la segunda dosis para personas con un posible mayor riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19 [2]. O en su defecto, debido a la evidencia del efecto protector de la primera dosis, con las vacunas de Moderna y Pfizer-BioNTech [3], o de Oxford-AstraZeneca [4], postergar la administración de la segunda dosis hasta que a todas las personas de los grupos prioritarios hayan recibido la primera. Entre los argumentos que respaldan esta acción, se destacan:

  • La información disponible, en los documentos que acompañan las autorizaciones de usos de Emergencia, en el caso de la eficacia a las dos semanas posteriores a la primera dosis, se registra que dicha eficacia es superior al 80% y al 50%, para la vacuna de Moderna y de Pfizer-BioNTech, respectivamente.
  • En Escocia, la pre-publicación de un estudio con datos de 1.137.775 personas mayores de 18 años, diseñado con el objetivo de estimar, en condiciones de vida real (estudio fase 4), la eficacia de la primera dosis, a los 28-34 días, de las vacunas BNT162b2 mRNA (Pfizer-BioNTech) y ChAdOx1 (Oxford-AstraZeneca) en la prevención de los ingresos hospitalarios, mostró una reducción del 85% y del 94%, respectivamente. Además, los resultados del efecto combinado de la vacunación con los dos productos, si se limita a los mayores de ≥80 años alcanza el 81% [4]
  • En Israel, un estudio fase 4, utilizando información de 596,618 personas, y diseñado para evaluar la efectividad (condiciones reales de uso) de la vacuna BNT162b2 contra el COVID-19; entre otros resultados encontró que la primera dosis, entre los días 14 a 29) previene en un 72% (IC del 95%, 19 a 100) la muerte por COVID-19 [5].

2. Utilizar una sola dosis, de las vacunas de dos dosis, en personas infectadas previamente con SARS-CoV-2. En este contexto, es importante destacar que:

  • Se dispone de resultados que muestran que una sola dosis de las vacuna basadas en tecnologías de ARNm, específicamente documentado para la de Pfizer-BioNTech, genera una respuesta inmune adecuada y, por tanto, una protección contra el SARS-CoV-2 [6, 7].
  • Asociación entre seropositividad y protección de futura COVID-19. Estudio con 3,2 millones de pacientes con resultados de Ac comerciales para SARS-CoV-2, muestra que ser seropositivo se asocia con menor riesgo de infección futura [8]. Lo que respalda la afirmación de que la exposición previa al virus genera una respuesta inmune (natural) mínima a la que produce la primera dosis de la vacuna Pfizer.

Finalmente, consideramos necesario reiterar o presentar los siguientes comentarios:

  1. Es necesario estar muy atentos a las publicaciones y actualizaciones sobre este tema para utilizarlas adecuadamente, como por ejemplo la posibilidad de obtener 6 (y no 5 dosis) de la vacuna de Pfizer, pero siguiendo las condiciones establecidas por el fabricante, caso de la utilización de jeringas con un volumen muerto máximo de 35 microgramos, lo que resulta de fondo en esta necesidad de optimizar las dosis. Además, la opción de utilizar este tipo de vacunas en lugares más distantes, asociada con la autorización de temperaturas más flexibles para viales congelados SIN DILUIR de la vacuna Pfizer, para su transporte y almacenamiento, las cuales se establecer entre -15ºC a -25ºC, (y no las de ultra-congelación: -80 a -90ºC), hasta por 2 semanas (información disponible en: https://fda.gov/media/144413/download)
  2. Hasta que se disponga de información diferente, con el respaldo académico adecuado, el proceso de vacunación se debe acompañar del seguimiento adecuado de las medidas claves para prevenir la infección y propagación del virus, especialmente en los grupos de riesgo por edad (mayores de 65 años) o por comorbilidades (hipertensión arterial, diabetes, obesidad, dislipidemia, enfermedades respiratorias crónicas y estados de inmunosupresión) [2].
  3. Hay que recordar que “en definitiva, la vacunación contra la COVID-19 es una obra por terminar de dibujar… de concretar, lo que requiere de una mirada noble, guiada a garantizar la disponibilidad, priorización y acceso ético, equitativo, seguro y efectivo a las vacunas, y soportada en el compromiso y el trabajo articulado, extraordinario, de todos… de nosotros… en clave de originar el mayor beneficio posible, para la población que más requiere estar protegida contra este problema de salud”.

*Pedro Amariles Muñoz es Doctor en Farmacia (Homologado a PhD en Farmacología) y profesor titular de la Universidad de Antioquia, Medellín-Colombia

REFERENCIAS

  1. Creech CB, Walker SC, Samuels RJ. SARS-CoV-2 Vaccines. JAMA. 2021 Feb 26. doi: 10.1001/jama.2021.3199. Epub ahead of print
  2. Granados J, Ceballos M, Amariles P. Proposed Individual Risk Score for Educational Institutions Utilizing Risk of Morbidity/Mortality by SARS-CoV-2, Occupational Exposure, and Type of Transportation. J Occup Environ Med. 2020 Dec;62(12):e770-e772. doi: 10.1097/JOM.0000000000002032
  3. Skowronski DM, De Serres G. Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine. N Engl J Med. 2021 Feb 17;384(11):10.1056/NEJMc2036242#sa1. doi: 10.1056/NEJMc2036242. Epub ahead of print
  4. Vasileiou E, Simpson CR, Robertson C, et al. Effectiveness of first dose of COVID-19 vaccines against hospital admissions in Scotland: national prospective cohort study of 5.4 million people. Pre-publicación sin revisar por pares. Disponible en: https://www.ed.ac.uk/files/atoms/files/scotland_firstvaccinedata_preprint.pdf
  5. Dagan N, Barda N, Kepten E, et al. BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine in a Nationwide Mass Vaccination Setting. N Engl J Med. 2021 Feb 24. doi: 10.1056/NEJMoa2101765. Epub ahead of print.
  6. Manisty C, Otter AD, Treibel TA, et al. Antibody response to first BNT162b2 dose in previously SARS-CoV-2-infected individuals. Lancet. 2021 Feb 25:S0140-6736(21)00501-8. doi: 10.1016/S0140-6736(21)00501-8. Epub ahead of print.
  7. Prendecki M, Clarke C, Brown J, et al. Effect of previous SARS-CoV-2 infection on humoral and T-cell responses to single-dose BNT162b2 vaccine. Lancet. 2021 Feb 25:S0140-6736(21)00502-X. doi: 10.1016/S0140-6736(21)00502-X. Epub ahead of print.
  8. Harvey RA, Rassen JA, Kabelac CA, et al. Association of SARS-CoV-2 Seropositive Antibody Test With Risk of Future Infection. JAMA Intern Med. 2021 Feb 24. doi: 10.1001/jamainternmed.2021.0366. Epub ahead of print.
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