En Washington, pruebas gratis de VIH/sida mientras se matricula el carro

La ciudad con la prevalencia más alta de esta enfermedad en Estados Unidos, pone en práctica medios originales.

Una prueba gratuita de detección del sida mientras se espera para matricular un vehículo: en Washington, la ciudad con la prevalencia más alta de esta enfermedad en Estados Unidos, se ponen en práctica medios originales para luchar contra el VIH.

En el popular barrio de Anacostia, en el sudeste de la ciudad, una oficina del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) se convirtió en la primera en Estados Unidos en ofrecer este servicio a los automovilistas que esperan pacientemente durante horas para matricular su auto o renovar su permiso de conducir.

La prueba no es, por supuesto, obligatoria, pero se ofrece de forma gratuita en una pequeña sala adyacente a la de espera y otorga el derecho a una reducción de 15 dólares en los servicios ofrecidos por el DMV.

Este novedoso proyecto ha salido adelante gracias a la iniciativa de militantes y voluntarios involucrados en la lucha contra el VIH, el virus de inmunodeficiencia humana que causa el sida.

"Es mejor llegar al fondo", afirma un obrero de la construcción, Luis Angel Hough, de 23 años, situando en su boca una gasa que le permitirá saber algunos minutos más tarde que no es portador del VIH, virus causante del sida.

Encontrar la forma de incentivar a las personas a someterse de forma voluntaria a una prueba de detección será uno de los temas abordados en la Conferencia Internacional del Sida que se abre este domingo en Washington.

Anacostia es el epicentro de la epidemia del sida en la capital estadounidense, donde la prevalencia del sida es de 2,7%, es decir, 15.000 personas, más alta que la de muchos países en desarrollo.

Una asociación local de cuidados de salud, el Family Medical and Counseling Service, comenzó a ofrecer el test en 2010, gracias a la financiación del laboratorio estadounidense Gilead Science, que fabrica antirretrovirales.

Unas 9.000 personas se han hecho los análisis desde entonces. Nunca antes una iniciativa antisida de una asociación había congregado a tanta gente. Ahora, el test también puede hacerse en un banco de alimentación local: más de 3.500 personas han realizado la prueba desde noviembre.

"Es importante estar aquí porque eso nos permitirá, cada día, llegar a mucha gente", afirma la responsable de la asociación, Angela Fulwood Wood.

En intervalos regulares, un miembro de la asociación realiza una corta intervención en la sala de espera, invitando a la gente a hacerse la prueba, que no lleva más de 20 minutos.

Los que obtienen un resultado negativo reciben un certificado, mientras que los que reciben malas noticias pueden pasar a otra sala para realizarse un test sanguíneo de confirmación y recibir consejos médicos.

"Hay todavía mucha gente que no sabe si es portadora o no del VIH", afirma Wood, que perdió dos miembros de su familia debido al sida.

En su informe anual del VIH/sida, el Departamento de Salud de Washington señaló que las relaciones sexuales entre hombres y las relaciones sexuales entre heterosexuales son los dos modos principales de transmisión de nuevos casos de VIH.

Wood confirma que se están viendo "más casos de infecciones de VIH como resultado de relaciones heterosexuales" y "un mayor número de drogadictos que se inyectan y de mujeres infectados (de VIH) por comportamientos relacionados con el consumo de drogas".

Julie Bell, de 39 años, sale de la prueba muy aliviada por el resultado. Y se enfada con su pareja, que esperaba que ella se realizara la prueba para no tener que hacerla él.

"La gente ahora lleva una vida de excesos. Cambia de amantes como de camisa", deplora. "Sabe, el VIH merece ser tomado un poco más en serio. Yo misma he estado pensando en el celibato", afirmó.

 

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