Abolir las corridas en Francia, objetivo de CRAC Europa

La decisión de la Corte Constitucional ha reforzado los esfuerzos de los abolicionistas. El 20 de octubre decenas de militantes anti corrida de Francia, Bélgica, Alemania, Italia, España, se concentraron otra vez en París atendiendo el llamado del CRAC Europa.

MH Escalante

Las preguntas del Colectivo CRAC Europa a la Corte Constitucional de Francia para que se aclare si las corridas de toros respetan o no la Constitución fueron dos muy claras: ¿Por qué el Código penal francés las clasifica como delito en el 90 % del territorio nacional, considerándolas como actos de sevicia con un alto grado de crueldad, por lo cual se las sanciona con dos años de cárcel y 30 mil Euros de multa, y por qué en el 10% restante, es decir en el sur de Francia se les ha dado el carácter de patrimonio cultural inmaterial de la nación?

Los nueve “sabios”, tres expresidentes de la República (Giscard D’Estaing, Chirac y Sarkozy), y varios exministros venidos de formaciones políticas de derecha, nombrados a manera de reconocimiento en esta Corte que está llamada a pronunciarse sobre asuntos constitucionales, no respondieron a las preguntas de CRAC Europa pero validaron la constitucionalidad de la existencia de las corridas en solamente el 10% del territorio francés.

Los sabios no aclararon esa contradicción. La Corte aceptó el mantenimiento de las corridas como una tradición bien francesa en el sur de Francia , lo cual indica que aquello que es considerado como delito en ciudades como Brest, Estrasburgo, Lille, París, Burdeos, Ruan, Lyon, Dijon, Caen o Nantes; en Nîmes, Arles, Béziers, Bayona y Carcasona se acepte como una tradición local que haría parte además del patrimonio cultural inmaterial de toda la nación.

Por ahora, la decisión de la Corte Constitucional puede que reafirme a los aficionados aunque, según encuestas, éstos disminuirían cada cada año y en cada temporada pues al parecer se venden menos boletas para las ferias. Los colectivos anti corrida en cambio están decididos en lograr que las corridas sean borradas de todo el mapa francés.

La decisión de la Corte Constitucional este 21 de septiembre ha reforzado sobre todo los esfuerzos de los abolicionistas. Este 20 de octubre decenas de militantes anti corrida de Francia, Bélgica, Alemania, Italia, España, se concentraron otra vez en París atendiendo el llamado del CRAC Europa.

Protestaron con dos objetivos : denunciar la decisión de la Corte que sería de carácter puramente político, en favor de toreros, ganaderos, empresarios y comerciantes taurinos del sur de Francia, que son también sus electores, y apoyar a los representes de asociaciones de defensa de los animales que en ese mismo momento se reunían con altos funcionarios del Ministerio de Cultura para exigir que retiren la candidatura de Francia y la corrida no sea así declarada como patrimonio cultural inmaterial ante la Unesco.

Los 500 colectivos anti corrida se muestran decididos a torpedear esta iniciativa de un grupo de diputados aficionados, de todos los partidos políticos, incluido el Partido Socialista. Estos serían alrededor de 100 de los 577 diputados que conforman la Asamblea Nacional. Pero el objetivo principal es que se llegue a la abolición pura y simple de las corridas de toros en Francia. Según el CRAC Europa, otros 104 diputados se habría declarado favorables a la abolición de esta práctica, cada vez más difícil de defender y que puede desaparecer, como bien lo demostró Cataluña. De hecho los militantes europeos esgrimen el nombre de Cataluña como símbolo antitaurino.

La Corte Constitucional dio su fallo sin tener en cuenta que una mayoría de la sociedad francesa no se interesa a la tauromaquia. En París nadie las defiende. En Bretaña no saben que existe en algunas regiones de Francia. En Alsacia son rechazadas por todos los partidos políticos. En las regiones en donde se autoriza su mantenimiento dependen de subvenciones públicas de las regiones y de los municipios que garantizan su supervivencia. La ciudad de Carcasona las había abolido, pero gracias a la movilización de los lobbies pro corrida se volvieron a autorizar hace cuatro años pero, sin fondos públicos. Las consecuencias fueron inmediatas. La última temporada taurina habría dejado un déficit de 300 mil Euros a sus organizadores privados.

Como la sociedad francesa en general no cuenta entre sus haberes culturales el culto a la tauromaquia se puede concluir entonces que los argumentos de los “sabios” de la Corte Constitucional por el mantenimiento de las corridas en el sur de Francia son el resultado de la presión de sus electores, ligados a la cría de ganado de casta, defensores de la caza, ganaderos, comerciantes, empresarios taurinos, escuelas de toreros, toreros, que son los que se benefician directamente con las ferias taurinas.

El toro en la arena aturdido por el “olé”

En qué consiste la vuelta del toro desde que sale a la arena hasta que lo matan. Los colectivos de defensa de los animales, CRAC Europa, Fundación Brigitte Bardot, Derecho de los Animales, Nuestras amigas las bestias, hablan de una barbarie codificada donde no hay espacio a la improvisación y que se desarrolla en tres actos:

Primer acto:

Cuando toro sale al ruedo lo hace en estado de estrés. Antes el animal ha sido maltratado en el transporte y en los corrales y cuando sale a las arenas se siente confuso, el espacio le es completamente extraño y lo atemoriza pues el animal llega de espacios verdes.

En las primeras vueltas los asistentes o el matador ejecutan algunos pasos para perturbar más al animal. En estos primeros quince minutos salen los picadores que tienen como tarea la de herir al animal para hacerlo sangrar. El jinete lo pica con una lanza que termina en forma de pirámide de 3 cm. Durante varios minutos el picador se dedica a destruir los tejidos del “morillo”, la masa protuberante en el lomo del toro de gran sensibilidad para el animal.

Segundo Acto:

El segundo castigo para el animal viene de los banderilleros. Ellos se encargan de abrir las heridas dejadas por los picadores. Lo que se busca en la faena desde el comienzo es que el toro se desangre y se debilite y pierda poco a poco su capacidad de ataque cuando llegue la hora del torero.

Los banderilleros se encargan de incrustarle seis harpones en las heridas que le abrieron los picadores. Los harpones tienen como objetivo desgarrar los tejidos del lomo del toro ya afectado por las primeras heridas. En esos momentos el publico grita “Olé”. Esta usanza está también codificada. El “Olé” según los abolicionistas, es un mecanismo de excitación que se le ha transmitido a los aficionados para que lo griten en el momento en que el toro es torturado. El Ole busca acallar los mugidos de dolor que comienza a emitir el toro. Cada banderilla se convierte en un calvario para el animal y los gritos aumentan su estrés.

Tercer acto:

Es cuando la estrella entra en la arena. El torero no viene para acabar con el sufrimiento del animal sino para aumentarlo. Durante varios minutos el matador va hacer prueba de su talento, haciendo dar vueltas inútiles al animal con el fin de entorpecerlo más. “La danza ridícula” como la llama Francis Cabrel, reconocido cantante francés, hace que el animal se lance hacia una capa roja mientras que los tejidos de su lomo se van rompiendo cada vez que se mueve con los harpones clavados en el lomo.

La hemorragia del animal, el dolor y el estrés facilitarán su ejecución. El público entra en trance cuando el torero enfunda la espada en el lomo del animal. Esta puede penetrar o no hasta tocar los órganos vitales del toro. Si el animal muere rápido, se le cortaran las orejas, el rabo y lo que queda de su cuerpo será botado después como un desecho animal.

El diario El País de Madrid anuncia desde ya que siete toreros españoles llegarán a Cali para las faenas del 21 al 30 de diciembre de 2012. ¿Cuántos toros esperan ahora el mismo martirio?

Por MH Escalante, colaboradora de Soyperiodista.com

Temas relacionados